
Los enfrentamientos por la pugna del poder, en medio del proceso de transición democrática, entre el Ejército sudanés y el poderoso grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) continuaron la mañana de este domingo en las inmediaciones del cuartel general de las Fuerzas Armadas, en el centro de Jartum, y otras localidades de Sudán. Esta confrontación en el país africano se ha extendido a la región de Darfur y ya se contabilizan 75 muertos y más de 600 heridos entre militares y civiles.
Fuertes combates en los que participaron aviones, vehículos blindados y camiones con ametralladoras montadas sacudieron este fin de semana la capital de Jartum, la ciudad contigua de Omdurman y puntos conflictivos de todo el país. Se cree que las fuerzas rivales del Ejército sudanés y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) tienen decenas de miles de combatientes cada una sólo en la capital del gran país del noreste de África.
Los enfrentamientos se han desatado entre unidades del Ejército leales al general Abdel Fatah al Burhan, y las FAR, una milicia dirigida por el hasta ahora número dos del régimen, Mohamed Hamdan Dagalo, más conocido como Hemedti. Ambas partes unieron fuerzas para derrocar al presidente Omar Hassan al Bashir en 2019, tras tres décadas en el poder.
En Khartum, la capital, se vivieron escenas caóticas gran parte de los combates desarrollándose en barrios densamente poblados. «Hay fuego y explosiones por todas partes», declaró Amal Mohamed, médico en un hospital público de Omdurman, una ciudad situada a pocas millas al norte. «Nunca habíamos visto batallas así en Khartum», dijo de su lado Abdel-Hamid Mustafa, un vecino de la zona.
Este enfrentamiento y lucha de poder no tiene otro objetivo más que aferrarse al mando e impedir que la sociedad civil tome las riendas del país y encauzar la turbulenta transición a la democracia heredada de la revolución de 2019, que consiguió tumbar el régimen islamista de Omar Hasán al-Bashir con la estocada final de sus compañeros de armas.
