
El gobierno de Tierra del Fuego elevó un reclamo formal tras detectar un vuelo de un Airbus A400M del Reino Unido que habría operado entre Montevideo y las Islas Malvinas. La denuncia sostiene que la aeronave pudo haber atravesado espacio aéreo argentino sin autorización e incluso con el transponder apagado, un sistema clave para identificar y seguir vuelos en radares civiles.
El planteo fue realizado por el secretario de Malvinas de la provincia, Andrés Dachary, quien solicitó información tanto a la embajada de Uruguay como a la ANAC para esclarecer lo ocurrido. Desde la provincia remarcaron que “la integridad territorial no admite silencio ni pasividad” y anticiparon posibles acciones institucionales.
Por su parte, la Fuerza Aérea Uruguaya confirmó el aterrizaje del avión en el Aeropuerto de Carrasco, pero aseguró que se trató de un traslado sanitario autorizado bajo normativa vigente. Según esa versión, la aeronave transportó a dos personas por razones humanitarias.
Sin embargo, el uso de un avión militar de gran capacidad para una evacuación médica generó dudas y alimentó sospechas sobre el verdadero objetivo del operativo. Además, versiones no confirmadas indican que el vuelo habría apagado su transponder durante parte del trayecto, lo que intensificó la polémica.
El episodio reaviva la sensibilidad en torno a la presencia británica en las Islas Malvinas, un territorio en disputa histórica con Reino Unido. Mientras se esperan respuestas oficiales, el caso escala en tensión diplomática y vuelve a poner en foco la soberanía en el Atlántico Sur.
