El Anak Krakatoa volvió a entrar en erupción y lanzó lava, humo y enormes cantidades de ceniza volcánica sobre la región del estrecho de Sunda, entre las islas de Java y Sumatra.

La situación obligó a suspender temporalmente las operaciones en varios aeropuertos de Indonesia, incluido el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta, el principal de Yakarta. La presencia de ceniza en el espacio aéreo generó una alerta máxima para la aviación debido al peligro que representa para los motores de las aeronaves y la escasa visibilidad.

Durante el fin de semana, ocho aeropuertos llegaron a suspender sus operaciones y el caos aéreo afectó miles de vuelos y a cientos de miles de pasajeros, con cancelaciones, demoras y cambios de rutas.

Con el paso de las horas y la disminución de la concentración de ceniza en algunas zonas, las autoridades comenzaron a reabrir progresivamente varias terminales, entre ellas el aeropuerto internacional de Yakarta. Sin embargo, la situación continúa bajo estricta vigilancia.

El Anak Krakatoa registró un intenso episodio eruptivo durante unas 25 horas y, aunque la actividad principal disminuyó, el volcán sigue presentando erupciones menores y elevada actividad sísmica. Las autoridades mantienen el nivel III de alerta y una zona de restricción de tres kilómetros alrededor del cráter.

El nombre del volcán revive uno de los episodios más impactantes de la historia. En 1883, la explosión del Krakatoa original provocó una de las erupciones más devastadoras jamás registradas. Más de un siglo después, su “hijo”, el Anak Krakatoa, vuelve a recordar la enorme fuerza que permanece bajo la superficie.

Mientras los aeropuertos intentan normalizar sus operaciones, Indonesia mantiene los ojos puestos en el volcán que volvió a despertar. 🌋

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