A 30 años del último concierto de #Nirvana, tocó en el Terminal 1 Flughafen de Múnich, Alemania, con un show plagado de problemas de sonido, corte de luz y un Kurt Cobain desganado por un cuadro de bronquitis. Un mes después se quitaría la vida.

El 1 de marzo de 1994, la banda de grunge estadounidense se presentó en Múnich, Alemania, sin saber que sería la última vez que su líder se presentaría en público antes de su trágica muerte. Terminó de entonar las tristes estrofas de Heart-shaped box con mucha dificultad.

Se tiene socialmente aceptado que el show acústico que Nirvana hizo para MTV Unplugged es el último show de la banda. Sin embargo, esto no es cierto. Luego de ese concierto, siguió dando conciertos en una gira por europa. Su última parada: Munich, Alemania.

El creador y líder de la banda estadounidense, de apenas 27 años, venía lidiando con depresión y adicción a la heroína. Ese día, además, se vio muy afectado por una severa bronquitis y laringitis, lo que provocó que las siguientes fechas de la gira promocional de En el útero, con el que el grupo había retomado sus presentaciones en Europa tras un impasse. Así que definitivamente no quería salir a cantar. Y menos aún en aquel recital, el decimotercero de la gira, que se había añadido inesperadamente en las instalaciones de lo que hasta hacía poco funcionaba como hangar de un aeropuerto internacional.

Esa noche, Cobain llevaba puesta una camiseta de Sonic Youth que se dejó olvidada en vestuario. Al día siguiente, un médico le diagnosticó bronquitis grave y laringitis. Quedó claro que no estaba en condiciones de seguir y las fechas que quedaban del tour se cancelaron. Él viajó a Roma, donde ingirió una sobredosis de Rohipnol y champagne y entró en coma. Un mes después, el 5 de Abril de 1994, se quitó la vida. Su cuerpo fue descubierto tres días después.

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