El argentino volvió a demostrar por qué Alpine decidió apostar por él para 2027. Franco estaba protagonizando una actuación espectacular en el Gran Premio de Italia: largó desde el séptimo puesto, tuvo una gran salida y rápidamente comenzó a avanzar.

Tras el accidente de Charles Leclerc y la bandera roja, Colapinto llegó a ubicarse entre los protagonistas. En el relanzamiento, volvió a mostrar toda su agresividad y talento: llegó a pelear por el tercer puesto con Max Verstappen y, por momentos, se ubicó en la P3.

Pero cuando parecía tener una oportunidad histórica, un despiste lo mandó fuera de pista y lo relegó hasta la P16.

Ahí apareció otra versión de Franco: la de un piloto con velocidad, carácter y una fortaleza mental enorme.

Con un auto que él mismo describió como difícil de manejar, inició una remontada impresionante. Superó a Sainz, Ocon, Bearman, Bortoleto y Tsunoda, entre otros, y protagonizó un espectacular doble adelantamiento para volver a meterse en la pelea por los puntos.Finalmente cruzó la bandera a cuadros en la P9 y sumó dos puntos para Alpine.

Después de la carrera, Colapinto no pudo ocultar su frustración y reconoció entre lágrimas que sentía que había dejado pasar una gran oportunidad. Pero su reacción dentro de la pista dijo mucho más que cualquier resultado.

Porque equivocarse puede pasar. Lo que diferencia a los grandes es cómo responden.

Franco cayó hasta la P16 cuando estaba peleando adelante y volvió hasta la P9.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *