
Los Indiana Pacers aprovecharon el calor de su afición y firmaron una victoria clave al vencer 116-107 al Oklahoma City Thunder, tomando la delantera 2-1 en las Finales de la NBA. El Gainbridge Fieldhouse vibró como no lo hacía desde hace 25 años con un espectáculo que tuvo de todo: intensidad, drama y un héroe inesperado saliendo desde la banca.
El canadiense Bennedict Mathurin, con apenas 22 años, fue el protagonista de la noche. Anotó 27 puntos en 22 minutos como suplente, convirtiéndose en el sexto jugador desde la fusión NBA-ABA en lograr al menos 25 puntos en unas Finales antes de los 23 años. Con esta actuación, se unió a leyendas como Kobe Bryant, Magic Johnson y LeBron James.
«Nuestra banca estuvo increíble», destacó el base Tyrese Haliburton, quien aportó 22 puntos, 11 asistencias y 9 rebotes, quedando a uno del triple-doble. “Tuvimos jugadores que hicieron jugada tras jugada”.
El Thunder lideraba por cinco puntos al iniciar el último cuarto, pero no pudo frenar la intensidad de Indiana ni encontrar respuestas ofensivas cuando Shai Gilgeous-Alexander fue bien contenido. El canadiense terminó con 24 puntos, muy por debajo de lo que mostró en los dos primeros juegos.
Aunque Jalen Williams (26 pts) y Chet Holmgren (20 pts) ofrecieron resistencia, la producción del banquillo fue mínima: solo 18 puntos, en contraste con los 49 de los suplentes de los Pacers.
📊 Un dato para soñar
La historia está del lado de Indiana. En 41 Finales previas que llegaron empatadas 1-1, el equipo que ganó el tercer partido levantó el trofeo en 33 ocasiones (80.5%).
El Juego 4 se jugará este viernes, nuevamente en Indianápolis. Los Pacers, en su primera Final desde 2000, tienen la oportunidad de colocarse a un triunfo del título.
