
La libertad de prensa atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. Según el informe más reciente de Reporteros Sin Fronteras (RSF), más de la mitad de la población mundial vive en países donde los periodistas no pueden ejercer su trabajo con plena libertad. El deterioro no solo se explica por la censura directa o la represión estatal, sino también por presiones económicas, tecnológicas y políticas que debilitan a los medios y a quienes producen información.
El avance de discursos políticos que desacreditan al periodismo, la concentración de los medios en pocos conglomerados y el dominio de las grandes plataformas digitales en la distribución de contenidos han modificado profundamente el ecosistema informativo. Empresas como Google, Meta o Amazon concentran gran parte de los ingresos publicitarios, afectando la sostenibilidad económica de las redacciones y generando mayor precarización laboral en el sector.
En este contexto global, Argentina también muestra señales de retroceso. En el ranking 2025 de RSF el país cayó 21 puestos y se ubicó en el lugar 87. El informe señala un escenario de presiones crecientes hacia el periodismo, marcado por ataques discursivos desde el poder político, el debilitamiento de los medios públicos y un clima de hostilidad hacia periodistas críticos.
A esto se suman problemas estructurales que vienen de años anteriores: alta concentración mediática, precarización laboral y desigualdad en el acceso a la información entre grandes centros urbanos y regiones del interior. El cierre de la histórica agencia de noticias Télam y los debates sobre reformas laborales en el sector también han generado preocupación en el ámbito periodístico.
En paralelo, los trabajadores de prensa enfrentan agresiones durante coberturas de protestas, campañas de hostigamiento en redes sociales y mayores dificultades para sostener su trabajo en un escenario económico adverso.
La libertad de prensa es un pilar central de cualquier democracia. Sin periodistas que puedan investigar, preguntar y publicar sin presiones, el derecho de la sociedad a estar informada también se debilita.
