
El ejército israelí ha emitido este miércoles nuevas órdenes de desalojo en nueve zonas de Ciudad de Gaza y dos áreas de Jan Yunis, intensificando así su campaña de desplazamiento forzoso en la Franja, donde más del 88% del territorio ha sido declarado zona militarizada o evacuada, según la ONU.
Los bombardeos continúan mientras más de dos millones de palestinos se hacinan en zonas cada vez más reducidas y sin condiciones mínimas de vida. En las últimas 24 horas, al menos 135 personas han muerto y 771 han resultado heridas, elevando el número total de fallecidos desde el inicio de la ofensiva, el 7 de octubre de 2023, a 61.158, de acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad gazatí.
La presión internacional aumenta tras conocerse que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, planea ampliar las operaciones militares para ocupar completamente la Franja de Gaza, lo que ha generado rechazo incluso dentro del propio Ejército israelí. El secretario general adjunto de la ONU, Miroslav Jenča, calificó la intención como “profundamente alarmante” y advirtió que acarrearía “consecuencias catastróficas” tanto para la población civil como para los rehenes aún retenidos en el enclave.
Ayuda humanitaria bloqueada y crisis de hambre
Mientras tanto, la catástrofe humanitaria se agrava. Solo 84 camiones con ayuda entraron a Gaza el martes, muy por debajo de los 600 diarios que la ONU y ONG consideran necesarios para paliar el hambre generalizada. Según cifras oficiales, 193 personas han muerto de inanición, entre ellos 96 niños.
El caos también se cobró la vida de al menos 20 personas cuando un camión con ayuda volcó sobre una multitud que esperaba alimentos. El Gobierno gazatí responsabilizó al ejército israelí por obligar a los conductores a transitar por rutas bombardeadas y sin condiciones de seguridad.
Obstáculos para las ONG y ataques a instalaciones médicas
La ONU denunció que Israel exige a las ONG información sensible sobre sus trabajadores palestinos, lo que podría obligar a suspender todas las operaciones humanitarias en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este para el 9 de septiembre. Por otro lado, la Media Luna Roja Palestina denunció un nuevo ataque israelí contra su sede en Jan Yunis, calificándolo de deliberado.
Reacciones internacionales y crisis regional
Desde Jordania, el Gobierno denunció que colonos israelíes atacaron un convoy de 30 camiones de ayuda destinado a Gaza. A nivel político, el presidente israelí, Isaac Herzog, aseguró que los ataques del 7 de octubre invalidan la solución de dos Estados, mientras el líder opositor Yair Lapid advirtió que la ocupación total de Gaza “es una pésima idea”.
El mundo mira con creciente preocupación. El presidente brasileño Lula da Silva cuestionó abiertamente la inacción internacional: “¿Dónde está la ONU? ¿Cómo pueden los líderes del mundo aceptar una situación tan perversa?”.
