
Las formas de vivir el amor y las relaciones de pareja están cambiando. Mientras la monogamia continúa siendo el modelo elegido por la mayoría, cada vez más personas se animan a explorar acuerdos diferentes, como las relaciones abiertas o el poliamor, poniendo el foco en la comunicación, el consentimiento y la libertad de elección.
Según un estudio de la consultora DatosClaros, el 70% de las personas prefiere una relación monógama, aunque entre los jóvenes el panorama cambia: 7 de cada 10 aseguran que estarían dispuestos a probar otros modelos vinculares.
Especialistas coinciden en que no existe una única fórmula para construir una pareja saludable. La sexóloga Milena Mayer sostiene que la monogamia funciona para muchas personas y que eso es completamente válido, mientras que otras encuentran bienestar en vínculos no exclusivos siempre que existan acuerdos claros, honestidad y respeto mutuo.
Quienes optan por abrir la pareja destacan la posibilidad de vivir el deseo con mayor libertad y sin ocultamientos. Sin embargo, también reconocen que este tipo de relaciones implica enfrentar desafíos como los celos, la inseguridad y una mayor exigencia emocional para sostener los acuerdos.
El interés por estas nuevas formas de vincularse también llegó a la ficción. La miniserie británica «Wanderlust», disponible en Netflix y protagonizada por Toni Collette, explora cómo una pareja intenta revitalizar su matrimonio a través de una relación abierta, abordando las emociones, conflictos y dilemas que surgen en el proceso.
Más allá del modelo elegido, los especialistas remarcan que el éxito de una relación no depende de la exclusividad, sino de la comunicación, el consentimiento y el respeto entre quienes la integran.
¿Vos qué opinás? ¿La monogamia sigue siendo el modelo ideal o creés que existen otras formas de construir una relación sana?
