
Instituto cayó 3 a 0 frente a Rosario Central en el Gigante de Arroyito y volvió a dejar una imagen preocupante fuera de casa. Con esta derrota, la Gloria suma siete caídas en ocho partidos como visitante en el Torneo Apertura 2025, consolidándose como el peor equipo en esa condición.
Bajo el interinato de Daniel «Miliki» Jiménez y Bruno Martelotto, Instituto no logró cortar la racha negativa y sufrió una dura goleada ante un Central que fue efectivo y aprovechó cada error defensivo.
“Fue excesivo el resultado por cómo se dio el partido. Tuvimos chances claras y no las metimos. Ellos sí”, expresó Jiménez en conferencia de prensa. Y agregó: “Nos desordenamos en el segundo tiempo. Cuando no concretás, lo pagás caro”.
La situación es alarmante. El equipo parece tener dos caras: una en casa, donde se hace fuerte y suma puntos importantes, y otra muy distinta cuando sale de Córdoba. Esta irregularidad pone en jaque no solo las aspiraciones deportivas, sino también la estabilidad institucional.
A falta de dos fechas para el cierre del torneo, Instituto sigue en zona de clasificación, pero el margen es cada vez más estrecho. El nuevo cuerpo técnico, encabezado por Daniel Oldrá, asumirá en medio de un clima tenso y con urgencias: recuperar regularidad, reforzar la defensa y encontrar un equipo competitivo para el segundo semestre.
Además, la dirigencia enfrenta otro desafío clave: recuperar a los socios perdidos y recomponer el vínculo con el hincha. Con apenas 15.000 socios activos, el modelo actual es inviable si el club pretende consolidarse en Primera.
Instituto necesita despertar antes de que sea demasiado tarde. El cierre del torneo será decisivo, tanto en lo deportivo como en lo institucional.
