Marte, el planeta rojo, vuelve a ser protagonista de titulares internacionales tras una serie de hallazgos y avances tecnológicos que reavivan la eterna pregunta: ¿Hubo o hay vida más allá de la Tierra?

Un nuevo estudio liderado por la NASA en colaboración con científicos de la Universidad de Chicago y el SETI Institute, reveló indicios de que Marte tuvo condiciones para la vida en el pasado, aunque por breves periodos. En paralelo, un equipo británico propuso una técnica sencilla y económica que podría detectar vida activa hoy mismo, usando instrumentos ya disponibles en los róveres marcianos.


💡 Hallazgos geológicos: rastros de un Marte más cálido

El astromóvil Curiosity, que lleva más de 13 años recorriendo el planeta, encontró en 2025 una pieza clave en el rompecabezas marciano: minerales de carbonato incrustados en rocas. Estos minerales, conocidos por capturar dióxido de carbono, sugieren que en algún momento hubo un ciclo atmosférico activo, similar al de la Tierra, capaz de mantener agua líquida por periodos limitados.

Edwin Kite, científico de la Universidad de Chicago y autor principal del estudio, explicó que «hubo destellos de habitabilidad», aunque breves. En contraste con la Tierra, Marte presenta una débil actividad volcánica, lo que impide un equilibrio climático duradero. Como resultado, los periodos con agua líquida fueron seguidos por cientos de millones de años de sequía, demasiado extensos para sostener formas de vida complejas.


🔬 ¿Vida hoy? Un “truco nuevo” para viejos instrumentos

Mientras tanto, investigadores del Imperial College London desarrollaron un método innovador para detectar vida activa en Marte. Lo sorprendente: no se requiere enviar nuevos instrumentos.

El método, liderado por Solomon Hirsch y el profesor Mark Sephton, reutiliza el cromatógrafo de gases-espectrómetro de masas (GC-MS), presente en sondas desde la misión Viking de los años 70. Este aparato puede identificar un tipo de molécula biológica llamada lípido polar intacto (IPL), presente en las membranas de bacterias vivas. Lo más relevante es que esta señal desaparece pocas horas después de la muerte del organismo, lo que permitiría saber si hay vida activa actualmente en Marte.

«Es una señal clara y rápida de vida viable», aseguró Sephton. Para los científicos, se trata de un avance transformador que podría evitar misiones multimillonarias de retorno de muestras.


🧱 Una estructura cuadrada y el eco de teorías conspirativas

Las redes sociales estallaron recientemente con una imagen del orbitador Mars Global Surveyor, que muestra una estructura cuadrada con bordes casi perfectos. La imagen, compartida incluso por Elon Musk, provocó especulaciones sobre civilizaciones marcianas antiguas.

Sin embargo, la NASA aclaró que se trata de un accidente geológico natural, amplificado digitalmente para observar detalles. Este fenómeno, conocido como pareidolia, ocurre cuando el cerebro humano interpreta formas familiares en patrones aleatorios.

Casos similares se han visto antes, como la famosa «cara de Marte» fotografiada en 1976, y formaciones terrestres como la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte o los bloques rectangulares de Tasmania.


🪨 Descubrimiento de un mineral nunca visto en la Tierra

En otro frente, científicos del SETI y la NASA identificaron en Marte un mineral desconocido, al que han llamado hidroxisulfato férrico. Este compuesto fue hallado en el sistema de cañones Valles Marineris, y su formación requiere altas temperaturas y presencia de oxígeno, lo cual sugiere actividad térmica más reciente de lo pensado.

Los científicos recrearon el mineral en laboratorio a partir de sulfatos ferrosos hidratados, calentados a más de 100 °C. Este hallazgo podría cambiar lo que se sabe sobre la historia geológica del planeta rojo y las posibilidades de condiciones habitables incluso en épocas más recientes.


🚀 Marte: el gran desafío de ir… y volver

Mientras tanto, la NASA avanza con la planificación de su misión tripulada a Marte. Aunque ya se sabe cómo llegar y aterrizar, el mayor desafío es salir del planeta.

Para ello, se desarrolla el Mars Ascent Vehicle (MAV), una nave que deberá despegar desde Marte cargada con combustible fabricado en el propio planeta, a partir de dióxido de carbono atmosférico y agua subterránea. La fabricación del combustible podría demorar hasta dos años.

La nave deberá resistir tormentas de polvo, temperaturas extremas y estar operativa por más de cuatro años. Además, se enfrenta a retos de diseño, como evitar fugas de propulsor criogénico y proteger a los astronautas con trajes adecuados.


🌍 Un nuevo horizonte para la humanidad

El avance de la ciencia, el desarrollo tecnológico y la colaboración internacional (como la reciente participación de Italia con SpaceX) están allanando el camino para que la humanidad no solo pise Marte, sino que eventualmente pueda vivir allí.

Lo que aún queda por responder es la gran pregunta: ¿hay o hubo vida en Marte?

Si los nuevos métodos de detección funcionan como se espera, podríamos tener una respuesta en años, no décadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *