
La nueva serie argentina En el Barro, estrenada el pasado 14 de agosto en Netflix, irrumpió con fuerza en el catálogo de la plataforma y en la conversación social. Con una historia que transcurre dentro de una cárcel de mujeres, el spin-off de El Marginal no solo amplía el universo carcelario que ya fascinó a millones, sino que lo reformula: ahora, el barro no es solo tierra mojada, es un estado emocional, una metáfora de la violencia, la sororidad y la supervivencia.
La ficción, creada por Sebastián Ortega y dirigida por Alejandro Ciancio, consta de ocho episodios y ofrece un relato coral donde las internas –encarnadas por un elenco potente y diverso– deben encontrar su lugar en un sistema brutal que no perdona errores ni debilidades.
El guionista Omar Quiroga, quien se sumó a El Marginal en la tercera temporada, fue el encargado de dar forma a este nuevo mundo. “Pasar del universo masculino al femenino fue todo un desafío. Acá lo que importa es el vínculo entre las mujeres: lo que se rompe, lo que se construye, lo que se traiciona”, explicó en una entrevista.
Aunque la trama mantiene algunos elementos de la serie madre –violencia, jerarquías, códigos carcelarios–, En el Barro se planta con una identidad propia. La serie comienza con un accidente: un grupo de internas es trasladado a la prisión de La Quebrada, pero el móvil cae al río. Solo cinco sobreviven. Cubiertas de barro, inician su camino dentro del penal, enfrentando tanto al sistema como a las tribus internas.
Un elenco con peso, y una debutante inesperada
Uno de los grandes atractivos de En el Barro es su elenco femenino, encabezado por María Becerra, quien debuta como actriz, y ddemás, compuso e interpretó la cortina musical, una cumbia oscura y emocional que ya suena fuerte en redes:
“Me cambiaste por otra y yo esperándote en un pabellón…”
Junto a Becerra, destacan Rita Cortese, Lorena Vega, Valentina Zenere (que suma una escena de alto voltaje ya viral), y la actriz española Ana Rujas, cuya interpretación de “La Gallega” ha dividido a la audiencia entre el odio y la fascinación.
Pero la aparición que más emoción generó fue la de Alejandra “La Locomotora” Oliveras, boxeadora y campeona mundial que falleció semanas antes del estreno. En su primera y única incursión en la actuación, interpreta a Rocky, una reclusa condenada por matar a su esposo. Su participación fue acompañada por una placa al inicio del primer episodio:
“En memoria de Alejandra ‘Locomotora’ Oliveras”.
Impacto social y viralización
En el Barro se convirtió rápidamente en tendencia en redes sociales, con frases, memes y debates sobre los personajes, sus lealtades y traiciones. Algunas escenas se volvieron icónicas, como la confrontación con la “vieja pedófila”, los arrebatos de “La Zurda”, o los misterios que rodean a “Piquito”, protagonista de uno de los mejores giros argumentales de la serie.
El hashtag #EnElBarro reúne desde análisis y teorías hasta críticas encendidas. Algunos comentarios representan el pulso del fandom:
- “Si en la segunda temporada no siguen ellos dos, me presento en las oficinas de Netflix”.
- “El mejor plot twist lo tuvo Piquito y no tengo dudas”.
- “No me aguanto más a la Gallega intento de Lara Croft”.
Una segunda temporada ya filmada
Aunque Netflix no lo anunció oficialmente, la segunda temporada ya fue grabada. Así lo confirmó el propio Ortega, quien adelantó la incorporación de Eugenia “La China” Suárez y Victorio D’Alessandro al reparto. Además, se sabe que la participación de la “Locomotora” Oliveras será aún más relevante en esta continuación.
La historia de Las Embarradas –la banda que surge en medio del caos y el barro– promete seguir desarrollándose, con nuevos conflictos, alianzas inestables y apariciones de personajes del universo Marginal.
¿Qué hace distinta a En el Barro?
Donde El Marginal exploraba la crudeza masculina, En el Barro pone el foco en el vínculo afectivo, las traiciones emocionales y las complejidades del poder entre mujeres. No es simplemente “El Marginal femenino”, sino un relato con otra sensibilidad.
Además, la puesta en escena es otro punto a destacar. La cárcel fue construida desde cero, y muchas escenas –incluyendo desnudos y peleas– fueron grabadas en pleno invierno. “Las actrices hicieron un trabajo impresionante”, destacó Quiroga.
En el Barro no solo logró sobrevivir al peso de su predecesora, sino que demostró que puede avanzar sola, con su barro propio. Con actuaciones potentes, una narrativa atrapante y momentos que ya son parte de la cultura pop argentina, la serie se perfila como uno de los mayores éxitos de Netflix este año.
Ahora, los fans solo tienen una pregunta:
¿cuándo se estrena la segunda temporada?
