
Todo tiene un principio y todo tiene un fin, miles de corazones la rockearon en el Aeródromo de Santa María de Punilla, precisamente 200 mil personas se hicieron presentes durante los dos días para vivir la experiencia del Cosquín Rock. Sin dudas el domingo fue el día más convocante y potente en los artistas que desilaron con su show con una frutilla del postre.
A diferencia del sábado se pobló un poco más tarde pero a eso de las 19 y 20 cuando Piti Fernández salió a comerse el escenario, literalmente lo hizo, y sonó Las Pastillas del Abuelo ya no volvió a ser lo mismo en el predio. Generó tal revolución y abrió el camino a los artistas más esperados de la tarde. La movilización multitudinaria abarrotó el sector del escenario Norte y temas como «Rompecabezas del amor», «Ojos de Dragón», «El favor», «¿Qué es dios», generaron un estallido de sentimientos.
Nadie quería perderse nada y los que quedaron huérfanos tras el final de Pastillas del Abuelo se volcaron en masas hacia la otra punta del predio, al escenario Sur, porque se encontraba vestido con ropa deportiva amarilla y lentes blancos el gran Fito Páez, demostrando porqué es eterna su música, sus melodías y letras, como no disfrutar de «Al lado del camino» o «El amor después del amor».

Y luego encima tocaba Airbag, pero la dicotomía entre elegir a la banda liderada por Patricio Sardelli o Andrés Ciro Martínez se palpaba en el ambiente porque no aparecía en escena Airbag y se juntaba con la salida de Ciro y Los Persas en la Norte. Este cronista aguantó lo que pudo pero se volvió a cruzar todo el predio para ver el show, gran show, excelso show de Ciro y Los Persas.
Arrancó Ciro con los primeros temas de su último disco realizado en conjunto con la filarmónica de Mendoza, en esta ocasión estuvieron presentes la de Villa María y fue espectacular. Y las emociones comenzaron rápido porque a quien que no es padre no se le cayó más de una lágrima cuando cantó «Canción de cuna»…
El show fue creciendo en intensidad, las banderas alocadas, la gente saltando y cantando, los drones tomando imágenes desde el aire, hasta un avión a hélices surcó el cielo santamariense para registrar fotografías de una postal histórica.

Y si el cuerpo se iba quedando sin energías la mente respondía y te aconsejaba, está Babasónicos en el escenario Montaña, sino quedate en la norte que continúa La Vela Puerca. Pero después estaba Las Pelotas cerrando la Norte y al ratito también comenzaba DJ Tiesto, el mejor del mundo.

La fiesta fue total, ese final con Tiesto y Las Pelotas en el otro escenario fue la frutilla del postre para un mega evento, el festival más grande de sudamérica, que se exporta el mes que viene a Paraguay, a Uruguay llega en abril y posteriormente hace desembarco en Europa, precisamente España. Habrá que esperara hasta el próximo año al pogo más grande que hay, ha esperar otro año para rockearla.
