Un llamado a respetar y garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes en Argentina

Este domingo se celebra el Día de las Infancias, una fecha que invita a reflexionar sobre los derechos fundamentales de niñas, niños y adolescentes, y el rol de la sociedad en su protección. El gobierno de Javier Milei eliminó el término «infancias», generando controversia.
Este 17 de agosto se celebra en Argentina el Día de las Infancias, una jornada que va más allá de los juegos y regalos para poner en el centro del debate la importancia de reconocer, proteger y garantizar los derechos de los más pequeños.
Entre los derechos fundamentales, especialistas destacan el acceso a la educación, el derecho a ser escuchados y la atención prioritaria en salud y servicios esenciales. Estas garantías están amparadas en normativas nacionales e internacionales, como la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
“Un niño internado o convaleciente no debe quedar aislado del sistema educativo. La ley contempla que pueda seguir estudiando con el acompañamiento de un docente en casa o en el hospital”, explicó la abogada especialista en derechos de la infancia, Lucía Almirall.
Otro derecho clave es el de participar en decisiones que los afectan, especialmente en situaciones familiares y judiciales. En casos de custodia, por ejemplo, los adolescentes pueden expresar su opinión ante un juez, acompañados por profesionales especializados.
“Los chicos tienen voz. El problema es si los adultos estamos dispuestos a escucharlos. Eso requiere formación, sensibilidad y compromiso”, agregó Almirall.
Polémica por el cambio de nombre: vuelve el «Día del Niño»
En 2020, el Estado había sustituido la tradicional denominación “Día del Niño” por “Día de las Infancias”, con el objetivo de visibilizar la diversidad de vivencias, identidades y expresiones de género durante la niñez.
Sin embargo, este año el presidente Javier Milei firmó el Decreto 562/2025, que oficializa el regreso al nombre histórico de “Día del Niño”, dejando sin efecto la perspectiva inclusiva implementada durante el gobierno anterior. Según el Ejecutivo, la medida busca “unificar criterios y recuperar una tradición arraigada”.
Organizaciones de derechos humanos y sectores académicos calificaron la decisión como “un retroceso en términos de inclusión y diversidad”.
“Cambiar el nombre no es un simple gesto simbólico: implica negar que hay múltiples formas de ser niño o niña. Este gobierno elige invisibilizar”, señalaron desde el colectivo Infancias Libres.
Compromiso de toda la sociedad
Más allá de las políticas estatales, el Día de las Infancias nos recuerda que todas las personas adultas tenemos un rol activo en la protección de la niñez. Denunciar abusos, acompañar a niños en situación de vulnerabilidad y promover entornos sanos y respetuosos son responsabilidades que trascienden lo institucional.
“No podemos ser indiferentes ante situaciones que pongan en riesgo a un niño. Todos debemos actuar”, concluyó la abogada Almirall.
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El conocimiento y la defensa de los derechos de la infancia deben ser permanentes, no solo en fechas especiales. El verdadero homenaje a la niñez es garantizarles un presente digno y un futuro con oportunidades.
