
El Tribunal leyó el veredicto condenatorio contra todos los rugbiers. Cinco de los ocho acusados fueron condenados como autores y tres como partícipes secundarios por el crimen de Fernando Báez Sosa.
Máximo Thomsen, Matías Benicell, Luciano y Ciro Pertossi, y Enzo Comelli fueron condenados a prisión perpetua mientras que Blas Cinalli, Lucas Pertossi y Ayrton Viollaz recibieron la pena de 15 años.
Para el Tribunal, cinco de los ahora condenados golpearon a la víctima hasta matarla mientras que los otros tres fueron participes necesarios del brutal hecho.
Máximo Thomsen se demayó y debió recibir asistencia médica en medio de los llantos desesperados de su mamá y las autoridades pidieron desalojar la sala.
El resto de los condenados prisión perpetua permaneció tranquilo, salvo Luciano Pertossi que no pudo contener las lágrimas. Tras la lectura del veredicto, los jóvenes fueron esposados y retirados de la sala, salvo Thomsen.
