
No será una final más de Grand Slam, será una tremenda final por todo lo que hay en juego. El ganador tendrá el premio mayor de convertirse en el 1 del mundo, desplazando al español Carlos Alcaraz.
Por el lado del serbio Novak Djokovic significa mucho más, porque aparte de quedar uno del mundo conseguirá su décimo Abierto de Australia en la misma cantidad de finales disputadas, logrará igualar el récord de 22 Grand Slam que ostenta Rafael Nadal, y a diferencia de Rafa, quien está en el epílogo de su carrera, a Nole le resta unos años más para aumentar su leyenda.
De la otra raqueta, la del griego Stefanos Tsitsipas, buscará lograr su primer Grand Slam a sus 24 años, llegar al número 1 del ranking ATP. No será una tarea fácil, tiene a favor el estado físico y su gran momento tenístico, claro que la historia lo condena en enfrentamientos ante Djokovic: 10-2 a favor del serbio.
En fin, la mesa está servida, será una gran final con los mejores jugadores del torneo, y con un premio mayor para ambos, huele a partidazo.
