El Cosquín Rock 2025 comenzó su celebración por los 25 años del festival con una jornada cargada de energía, rock y una fuerte impronta política, reuniendo a más de 120 mil personas en el Aeródromo de Santa María de Punilla, Córdoba, este sábado 15 de febrero.

A pesar de la amenaza de lluvia, los fanáticos no se dejaron intimidar. Con botas, pilotos y una actitud inquebrantable, los asistentes se entregaron al festival que, como siempre, ofreció una vibrante mezcla generacional. Desde las 14:30, las bandas comenzaron a sonar y la tormenta dio paso a un clima cálido que acompañó el desarrollo de una jornada llena de música y emociones.

A lo largo de la tarde, el público disfrutó de los hits más emblemáticos de cada banda. Babasónicos, con su estilo único y su capacidad para reinventarse, ofreció un show cargado de energía y guiños a sus discos más queridos. La banda liderada por Adrián Dárgelos supo cautivar a una audiencia diversa, que cantó a viva voz temas como «La Melodía de Dios» y «El Loco». Su presencia en el escenario Sur fue una de las más esperadas del día, y no defraudaron, con un repertorio que unió a fanáticos de distintas generaciones.

Por su parte, Airbag, los hermanos Sardelli, volvieron a demostrar por qué son una de las bandas más queridas y relevantes del rock nacional. Con su impronta de rock puro y poderoso, hicieron vibrar el escenario con clásicos como «Veneno» y «El Rey del Rock». A pesar de haber sido criticados en sus inicios por algunos puristas del género, hoy en día Airbag es sinónimo de éxito y su presentación fue un claro ejemplo de su evolución artística.

La «Aplanadora del Rock», Divididos, no podía faltar en este Cosquín Rock. Ricardo Mollo y Diego Arnedo, acompañados por Catriel Ciavarella, demostraron por qué son una de las bandas más importantes del país. Con su estilo único, tocaron himnos como «La Flor Azul» y «Ala Delta», sin perder la intensidad que los caracteriza. El público, entregado al poderío de su sonido, vibró con cada acorde de la banda que, como siempre, entregó un show imbatible.

No Te Va Gustar, una de las bandas más convocantes del festival, también fue protagonista del día. Su presentación en el escenario Montaña fue un éxito rotundo, con un público rendido a sus pies. Emiliano Brancciari y compañía demostraron por qué siguen siendo una de las propuestas más frescas y relevantes del rock nacional. En su set, no faltaron temas como «Chau» y «Te Vi», pero lo que destacó fue su mensaje político y su apoyo a artistas como María Becerra, Lali Espósito y Milo J, quienes habían sido atacados por el presidente Javier Milei.

Uno de los momentos más destacados fue el show de Dillom, quien se mostró firme en su apoyo a las artistas Lali Espósito, María Becerra y Milo J, atacados por el presidente Javier Milei. El cantante no dudó en dedicarles unas palabras al dirigirse al público: “El que se mete con María BCRA, se mete conmigo”, expresó con tono irónico.

La jornada también estuvo marcada por la protesta social, con intervenciones como la de la banda Ryan, que proyectó una imagen de Milei besando a Donald Trump, junto a la frase “Dios mío, ayúdame a sobrellevar este trágico amor”. Además, Wos aprovechó su actuación para lanzar un mensaje de desaprobación al gobierno en su freestyle: “Solo quieren el poder, pero hacen boludeces y lo van a perder”.

Pero el Cosquín Rock no solo fue un espacio para la protesta política, sino también para la colaboración artística. Dillom se unió a Wos en una memorable interpretación de “Cabezas Cromadas”, mientras que más tarde, el cantante sorprendió al aparecer junto a Los Auténticos Decadentes para interpretar “Los Piratas”. Las colaboraciones se extendieron a otros escenarios, como cuando Wos compartió el escenario con Conociendo Rusia, mientras que No Te Va Gustar rindió homenaje a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota con su versión de “Un Ángel Para Tu Soledad”.

El homenaje a Charly García también tuvo su espacio en la jornada, con Hilda Lizarazu presentando su show “Hilda canta a Charly”, en el que interpretó algunos de los himnos más emblemáticos de la música argentina.

Con más de 50 shows distribuidos en seis escenarios, el festival vivió una jornada llena de momentos inolvidables, en la que el rock se combinó con la protesta y la solidaridad entre artistas. A pesar de las tensiones políticas y sociales que atraviesan al país, Cosquín Rock reafirmó su lugar como un espacio de expresión cultural y unidad, donde generaciones de fanáticos se encuentran para celebrar la música en su forma más auténtica.

Este primer día de festival dejó claro que, en el Cosquín Rock, la música sigue siendo una poderosa herramienta de resistencia y reivindicación.

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