
La Organización Mundial de la Salud, pese a afirmar que el Covid no ya no implica un riesgo como en el pasado, aún mantiene en alerta máxima a la pandemia desde su irrupción a fines del 2019, que ha provocado oficialmente cerca de siete millones de muertes en todo el mundo.
El comité declaró a la epidemia de covid-19 como una emergencia de salud pública de importancia internacional el 30 de enero de 2020, en momentos en que no se había registrado aún ningún deceso sobre apenas 100 casos fuera de China.
El viernes, la OMS contabilizó más de 752 millones de enfermos y casi 7 millones de muertos, según cifras oficiales, que la propia organización admite que están muy por debajo de la realidad. «En momentos en que entramos en el cuarto año de la pandemia, no cabe duda de que nos encontramos en una situación mucho mejor ahora que hace un año, cuando la ola de ómicron estaba en su punto álgido», declaró Tedros en la apertura de la reunión de su Comité Ejecutivo, reunido en Ginebra.
