
Rusia busca desesperadamente formas de debilitar a las tropas ucranianas mientras estas intensifican esfuerzos y hacen acopio logístico para comenzar la contraofensiva. Se piensa que en la siguiente fase de la guerra será Kiev la que lleve la iniciativa, con Moscú desplegando una estrategia a la defensiva para tratar de apuntalar su dominio sobre las regiones conquistadas. De momento, el aire está marcado por el dominio ruso, que tiene una fuerza aérea mucho más desarrollada y numerosa. No obstante, algunos países como Polonia y Eslovaquia ya han comenzado a enviar cazas de combate a Ucrania para tratar de equilibrar la balanza de los cielos.
