
Según el gobierno de Nayib Bukele, El Salvador pasó de ser el país más violento del mundo al más seguro de América Latina, “Cerramos el 10 de mayo de 2023, con 0 homicidios a nivel nacional. Con este, son 365 días sin homicidios, todo un año”, en un mensaje publicado en redes sociales que generó debate y distintas interpretaciones.
Las autoridades salvadoreñas tildaron como un “hito histórico” los días registrados sin homicidios y aseguraron que la tarea “no ha sido fácil”.
El país, que frecuentemente aparecía entre las estadísticas de violencia, lleva más de un año en régimen de excepción para combatir a las pandillas.
Una fuente de la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia explicó que se trata de “la sumatoria de los días sin homicidios desde 2019 a la fecha”.
El presidente de El Salvador hizo levantar una enorme y moderna cárcel para 40.000 presos detectados como maras en condiciones duras, inflexibles. Se asegura por versiones confiables que pactó con los jefes maras dejarlos marchar hacia los Estados Unidos.
El Salvador contabiliza 95 homicidios entre enero y lo que va de mayo de 2023, según dijo la noche de este jueves la diputada oficialista Rebeca Santos.
Bukele asumió el 1 de junio de 2019 y, según cifras oficiales, ese año el país cerró con 38 homicidios por cada 100.000 habitantes, tendencia que siguió en descenso y en 2022 finalizó con 7,8.
El coordinador de la ONG Comisión de Derechos Humanos, Miguel Montenegro, sostuvo en tono de desconfianza que si esa «realmente fuera una noticia creíble, sería de aplaudir».
La festejada reducción de la criminalidad se da en el marco de una «guerra» que Bukele le declaró a las pandillas hace 13 meses, amparado en un régimen de excepción que suma 68.294 presuntos pandilleros detenidos, pero a la vez numerosos reproches de la oposición y organismos de derechos humanos por el trato brutal y despiadado que recibieron.
Bajo esta medida, la policía de El Salvador tiene permitido hacer detenciones arbitrarias a quienes considere miembros de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 12, quienes controlaban gran parte del país.
