
Se vivió la última noche oficial de la 60ª edición del Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María, el cumpleaños más largo del mundo, que volvió a reunir a más de 26.000 personas en el Anfiteatro José Hernández para una velada cargada de emoción, tradición y fiesta.
La apertura estuvo a cargo de Flor Paz, que sorprendió con una propuesta moderna pero bien arraigada en nuestras raíces. Luego llegó el turno del Dúo Coplanacu, que transformó el predio en una verdadera peña y se llevó la primera gran ovación de la noche.
Más tarde, Raly Barrionuevo envolvió al público con la sensibilidad de su voz y sus melodías, generando un clima de profunda conexión con sus seguidores. El momento más emotivo llegó con Los Manseros Santiagueños: con 67 años de trayectoria, Onofre Paz, Alito Toledo y el hijo de “Fatiga” hicieron vibrar corazones con sus chacareras. “Eterno Amor” fue coreada entre aplausos y lágrimas.
Ya entrada la madrugada, el festival cambió de ritmo con el cuarteto. Simón Aguirre encendió el escenario y luego Desakata2 cerró la noche con un baile multitudinario que se extendió hasta pasadas las 5. El broche de oro fue el hit del verano, interpretado por Fer Olmedo, que hizo cantar a todo el anfiteatro.
Así se despidió otra jornada histórica de Jesús María, donde la música volvió a unir generaciones y a confirmar por qué este festival es único en el país
