
Con ceremonias cargadas de simbolismo y espiritualidad, miles de personas en todo el Noroeste argentino y otras regiones del país celebran hoy el Día de la Pachamama, una tradición ancestral de los pueblos originarios que rinde homenaje a la Madre Tierra, fuente de vida y fertilidad.
Desde la medianoche, las comunidades comenzaron a realizar la corpachada, el ritual central que consiste en cavar un hoyo en la tierra para depositar ofrendas: hojas de coca, chicha, caña con ruda, comidas típicas, cigarrillos y pequeños objetos coloridos. El gesto simboliza el acto de “alimentar” a la Pachamama y renovar el pacto de reciprocidad con ella.
> “Es una forma de agradecerle por todo lo que nos da: los cultivos, el agua, los animales, el equilibrio. No podemos tomar de la tierra sin devolverle algo a cambio”, explicó Juana Mamaní, referente comunitaria en Humahuaca, Jujuy.
Durante la jornada también se realizan otras prácticas tradicionales como el sahumado de las casas con hierbas como muña-muña o romero, y la señalada del ganado, en la que se marcan ovejas y cabras con pompones y cortes en las orejas, pidiendo por la prosperidad futura.
Una de las costumbres más extendidas en toda la Argentina es beber en ayunas la tradicional caña con ruda, una bebida preparada días antes con caña blanca y hojas de ruda macho. Se cree que esta infusión protege contra los males del invierno y atrae la buena fortuna.
Aunque no es feriado oficial, en muchas localidades del Noroeste se vive como una verdadera fiesta popular. Escuelas suspenden clases y las familias se reúnen para compartir alimentos, música y plegarias a la Tierra.
El culto a la Pachamama tiene raíces preincaicas y ha sobrevivido a lo largo de los siglos como una expresión viva del vínculo espiritual entre el ser humano y la naturaleza. En lengua quechua, “pacha” significa “tiempo” y “espacio”, y “mama” es “madre”: la Pachamama es, entonces, la Madre del Universo.
Desde 2020, la provincia de Jujuy ostenta oficialmente el título de Capital Nacional de la Pachamama, reflejo de la importancia que esta celebración tiene en la identidad cultural del Norte argentino.
