
Este miércoles 12 de marzo, la protesta de jubilados e hinchas en los alrededores del Congreso de la Nación derivó en graves enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La marcha, que comenzó a las 17 horas, convocó a miles de personas, entre ellas simpatizantes de diversos clubes de fútbol y organizaciones sociales, con el fin de exigir una mejora en los haberes jubilatorios y protestar contra las políticas del gobierno.
A medida que la movilización avanzaba, la situación se tensó rápidamente. Los manifestantes, que portaban banderas de equipos como Rosario Central, Chacarita y otros, se enfrentaron con la Policía Federal Argentina (PFA), la Prefectura Naval y Gendarmería. El uso de gas pimienta, palos y balas de goma por parte de las fuerzas de seguridad generó un clima de caos y violencia, mientras los manifestantes respondían con objetos arrojados y gritos contra la represión.
Una de las imágenes más impactantes fue la de Beatriz Bianco, una jubilada de 87 años, quien fue empujada por un efectivo de la PFA, cayendo al suelo y golpeando su cabeza contra el asfalto. La mujer fue trasladada al Hospital Argerich con heridas. La escena de violencia fue ampliamente compartida en redes sociales, donde los usuarios expresaron su indignación.
Durante el operativo, al menos 31 personas fueron detenidas, varias por portar armas de fuego y objetos para lanzar contra la policía. Además, se reportaron seis heridos, tres de ellos agentes de la policía y otros tres de la Prefectura Naval. Los enfrentamientos también provocaron daños materiales en la zona, como la destrucción de patrulleros y la rotura de baldosas en las calles cercanas al Congreso.
El gobierno, a través de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió que tomará medidas estrictas contra los «barras bravas» y otros participantes que intenten generar caos durante las protestas. A pesar de los esfuerzos por mantener el orden, la situación en las inmediaciones del Congreso continuó siendo tensa, con manifestantes dispuestos a resistir la represión y continuar su lucha por los derechos de los jubilados.
El senador Martín Lousteau y otros líderes de la oposición denunciaron que el ajuste a los jubilados es «cruel» y responsabilizaron al gobierno de los incidentes ocurridos. Mientras tanto, el diputado Sergio Palazzo, quien abandonó la sesión en el Congreso para apoyar la protesta, cargó contra la represión y afirmó que la violencia es “institucional”.
El saldo final de la manifestación dejó claro que la lucha por los derechos de los jubilados sigue siendo un tema candente en la política nacional, con un creciente malestar en las calles y en el Congreso.
