
#VillaMaría celebra su 157° aniversario desde su fundación. Cada 27 de septiembre la ciudad celebra el nacimiento de una comunidad pujante que comenzó a construirse a partir del ferrocarril. La ciudad lo celebra en el Anfi con Destino San Javier como show principal.
Este 27 de septiembre celebran en el Anfi para disfrutar de Destino San Javier, el show de Solcito, Shalaku y Arrasa como Topadora. Además, tendremos la puesta en escena de la Agrupación Folclórica de Villa María y el Estudio de Danza Alma Latina.
Los primeros habitantes en tierras donde actualmente se encuentra la ciudad, fueron los aborígenes comechingones provenientes del valle de Ctalamuchita, epicentro de esa cultura. Luego se agregarían otros grupos provenientes del sur.
El primer colonizador de estas tierras fue Juan López Fiusa, se radicó en el año 1650 en la estancia de Yucat e inicia un proyecto productivo a partir de la cría de ganado mular. De la estancia de Yucat se desprendió la estancia del Paso de Ferreira, donde en 1826 surgirá Villa Nueva como pueblo. El Paso de Ferreira era el lugar por donde las carretas cruzaban el río cuando aún no existían los puentes.
En el actual parque Hipólito Yrigoyen, en Villa Nueva, se encontraba la Posta de Ferreira, desde principios del siglo XIX y hasta la llegada del ferrocarril. En 1867, en tierras que adquiriera de lo que quedaba de la estancia del Paso de Ferreira, Manuel Anselmo Ocampo determina la fundación de Villa María. Ocampo llamó María a la nueva villa en honor a su hija María Luisa. El 1 de setiembre de 1867 arribó a la estación Villa Nueva el primer tren, la ciudad surgió a partir del tendido de rieles del Ferrocarril Central Argentino, es por ello que Ocampo decide delinear un pueblo en este lugar.
Los primeros habitantes fueron de origen vasco. Luego llegaron otros inmigrantes, sobre todo de origen español, como Pedro Viñas – primer Intendente -, italiano, suizo y francés. Al promediar la segunda década del siglo XX (1914 /1915) llegaron los árabes.
Villa María es maravillosa justamente por esa simbiosis que vincula su esencia de ciudad abierta con nuestras raíces fundacionales, con la fe, la esperanza, el trabajo y la utopía.
