
Mientras cientos de vecinos protestaban en la calle y activistas se encadenaban al tronco, la Municipalidad de Villa Allende ejecutó el traslado del histórico quebracho blanco que se encontraba en el trazado de la avenida Padre Luchesse. ¿El precio? Un operativo millonario: hasta 50 millones de pesos por moverlo apenas 30 metros.
🗣️ “Es una locura. ¿Cuántas escuelas, cuántas plazas podríamos haber arreglado con esa plata?”, se preguntó una vecina en medio del acampe.
El propio intendente, Pablo Cornet, confirmó en declaraciones radiales que el costo total del operativo podría alcanzar los 50 millones de pesos. Sólo la grúa —traída desde Tucumán, luego de que nueve empresas cordobesas se negaran a participar— costó 25 millones, según factura oficial.
Cornet aseguró que los fondos no salieron exclusivamente de la Municipalidad, pero tampoco aclaró cuánto pagó cada parte. “Si uno hace un análisis de costos completo, estamos hablando de cuarenta, cincuenta millones”, dijo sin titubeos.
Mientras los ambientalistas afirmaban que el ejemplar tenía más de 280 años, el intendente se defendió diciendo que tiene apenas 50 o 60. Sin embargo, la comunidad científica no ofreció aún una verificación independiente.
🌱 “Podrán voltearlo al quebracho, trocearlo y hacerlo leña, pero si ha soltado semilla, toda la tierra se empreña”, se leyó en uno de los carteles con una copla del poeta Castilla.
Expertos advierten que las posibilidades de que el árbol sobreviva al trasplante son mínimas. Incluso la propia Municipalidad admite que el quebracho mostraba signos de estrés, ramas secas y compactación radicular.
A pesar de eso, se gastaron decenas de millones para moverlo. ¿Por qué no modificar la traza de la avenida unos metros y evitar el conflicto? Esa es la pregunta que sigue sin respuesta.
Desde el municipio defienden la operación como un «rescate ejemplar», con participación del INTA, seguimiento técnico y plantación de 36 nuevos quebrachitos. Pero para muchos fue un acto de «marketing verde», disfrazado de cuidado ambiental mientras se favorece el avance inmobiliario y vial.
📣 “Esto no es solo un árbol. Es una forma de entender el desarrollo: ¿con qué lo pagamos? ¿Con cemento o con raíces?”, lanzó un ambientalista en la asamblea vecinal.
El quebracho ya no está en su lugar. Pero la polémica sigue echando raíces.
