
Un #terremoto de magnitud 6,9 en la escala de Richter que ha sacudido este viernes por la noche varias ciudades de #Marruecos, que ha provocado la muerte de más de 1.000 personas. Este ha sido el terremoto más potente en el norte de África de los últimos 120 años.
El terremoto se ha producido durante la noche del viernes con epicentro en Ighil, a 60 kilómetros al suroeste de la ciudad de Marrakech. Las últimas cifras que el gobierno marroquí ha confirmado del terremoto son de 1037 personas muertas y 1.200 heridos.
El seísmo ha golpeado con dureza una zona de la cordillera del Atlas situada al sur de la ciudad turística de Marraquech. El epicentro se ha localizado en la aldea de Iguil —a 63 kilómetros de Marraquech— de la provincia de Al Hauz. . La gran mayoría de los más de 1.000 fallecidos registrados se concentran en el área rural más próxima al epicentro. Las Fuerzas Armadas de Marruecos se han desplegado con urgencia para auxiliar a las víctimas “siguiendo las instrucciones del rey Mohammed VI, comandante supremo y jefe del Estado Mayor”, según un comunicado militar. La violenta sacudida, que fue sentida en gran parte del país magrebí cerca de la medianoche del viernes, ha causado daños materiales y el colapso de varios edificios de viviendas. Los equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros con ayuda de miles de voluntarios.
Muchos residentes y turistas se vieron obligados a pasar la noche al aire libre por temor a que una réplica empeorara la situación en la ciudad.
Las víctimas se reportaron en varias provincias y prefecturas, incluyendo Al Haouz, Marrakech, Ouarzazate, Azilal, Chichaoua y Taroudant. Los heridos, con diferentes niveles de gravedad, fueron trasladados a hospitales locales. Además de las pérdidas humanas, se informaron daños materiales en áreas deshabitadas.
Turquía dice que está lista para enviar 265 personas y 1.000 tiendas de campaña a Marruecos para apoyar los esfuerzos de ayuda tras el mortal terremoto, según AFAD, la Autoridad de Gestión de Emergencias de Turquía.
Este ha sido el terremoto más potente en el norte de África de los últimos 120 años, según los registros que manejan los sismólogos.
