
La octava luna de Cosquín 2025 se consagró como una noche de emociones intensas, donde la música y la euforia desbordaron la emblemática plaza Próspero Molina. La velada comenzó con un arranque histórico: La Sole Pastorutti abrió la jornada, algo poco habitual en el festival, y la multitud respondió con una ovación que dejó claro el amor del público por la cantante. Visiblemente emocionada, La Sole recordó sus 29 años de carrera, trayendo al escenario clásicos como Salteñita de los Valles y A Don Ata, junto a otros temas más íntimos como Todo cambia, en homenaje a Mercedes Sosa.
El fervor no decaía cuando Nahuel Pennisi subió al escenario. Con una impecable voz y un repertorio cuidadosamente seleccionado, el cantante bonaerense brilló con temas como Hoy y Universo paralelo, consolidándose como una de las figuras más destacadas del festival. En su actuación, Pennisi se mostró agradecido por el apoyo del público, mencionando la felicidad de estar de vuelta en Cosquín.
El cierre de la noche estuvo a cargo de Jorge Rojas, quien desató un estallido de euforia a las 3 de la mañana. Con su nuevo sencillo Voy a abrir mi corazón y clásicos de su carrera como Marca borrada y La Yapa, el salteño se llevó el reconocimiento de la Luna de Platino por sus 20 años de carrera solista. Rojas, siempre cercano con su público, invitó a todos a iluminar la noche con las linternas de los celulares para cantar juntos No saber de ti, un momento que quedó grabado en la memoria de los presentes.
A la 1:00 de la madrugada, los artistas no dejaron de sorprender: el humorista Oficial Gordillo se unió a Rojas en un divertido ida y vuelta que generó risas entre los asistentes. A las 4.30 de la mañana, el festival continuó con la segunda Cacharpaya de la edición, donde participaron figuras como El Entrevero, Rocío Villegas y Adrián Maggi, cerrando una noche mágica que se extendió hasta el amanecer.
Cosquín 2025 sigue demostrando por qué es uno de los festivales más importantes de Argentina, con una mezcla única de música, historia y emoción que sigue marcando a fuego el corazón de los argentinos.
