
Rusia ha abierto un nuevo complejo de investigación en su estación Vostok, ubicada en la Antártida, que entrará en funcionamiento en 2025. Este módulo ampliará la estación en 2.000 metros cuadrados y tendrá una longitud de 150 metros y 17,5 metros de altura. Los cimientos de tres metros asegurarán que la estación se mantenga por encima de la nieve durante muchos años. La instalación contará con laboratorios, áreas residenciales, un garaje, unidades para purificar agua, almacenes, centros energéticos, un equipo médico moderno con quirófano y sala de rayos X, gimnasio, sauna y cine. En la estación vivirán 98 especialistas y exploradores estacionales.
La presencia rusa en la Antártida también incluye la base Bellingshausen, que se encuentra en la isla Rey Jorge, en el archipiélago de las Islas Shetland del Sur, y que opera todo el año. La Antártida es un continente dedicado a la ciencia y la paz, regido por el Tratado Antártico de 1959, al que actualmente 53 países están adheridos. Rusia ha informado sobre sus investigaciones científicas en la región, que no incluyen perforaciones o actividades de exploración, sino estudios ambientales y climatológicos.
Otros países también tienen presencia en la Antártida. Estados Unidos mantiene bases como la McMurdo, que es la mayor comunidad en el continente, y la Amundsen-Scott, cerca del polo sur. Argentina, por su parte, tiene 13 bases en el sector antártico que reivindica como propio, y ha estado presente en la región desde 1904. La investigación científica argentina se centra en la protección ambiental, estudios geofísicos, oceanográficos y biológicos. La actividad científica en la región está alineada con los principios del Tratado Antártico, que asegura que la Antártida se utilice exclusivamente con fines pacíficos y de investigación.
