
Avergonzar o burlarse de alguien por la apariencia de su cuerpo. Una práctica que podemos sufrir en la vida offline pero que está mucho más extendida en las redes sociales y en la que se señalan constantemente las ‘imperfecciones’ corporales.
En español, podemos traducir esto como «vergüenza corporal». Una idea que rápidamente nos lleva a pensar en una práctica que lamentablemente es demasiado común hoy en día. Ya es sumamente frecuente en nuestra sociedad humillar a las personas por la forma de su cuerpo, tanto en las redes sociales, en Internet, medios impresos, etc… Todo lo relacionado con el culto al cuerpo se ha vuelto central, y la vergüenza corporal ha comenzado a causar serios problemas psicológicos para muchos.
El alcance de la humillación corporal es amplio y puede incluir, a pesar de que no está limitado a, la humillación por sobrepeso o delgadez, por alta o baja estatura, por pilosidad o carencia de esta, por tener alguna marca en la cara (acné, cicatriz, etc), por el color de cabello o de piel, por la forma corporal o facial, por muscularidad o carencia de esta y, en su sentido más amplio, incluso puede incluir la humillación por tatuajes y piercings o por trastornos y enfermedades que dejan marcas físicas como el vitíligo, la heterocromía o la psoriasis.
Esta máxima que repiten los adolescentes como un mantra busca desnaturalizar comentarios sobre la apariencia física, que tienen un impacto negativo sobre la autoestima. “El bodyshaming es una forma de avergonzar sutil o abiertamente a quien no responde a un estándar de belleza asociado a la delgadez, incluso, muchas veces enmascarado en un discurso de salud, que no es tal, el famoso te lo digo por tu bien”, explica la abogada feminista Lala Pasquinelli, fundadora del grupo “Mujeres que no fueron tapa”.
Si sientes inseguridad, tienes problemas para aceptar tu cuerpo y sientes que necesitas trabajar tu autoestima es cuando acudir a un psicólogo puede ayudarte a resolver todos estos temas. No lo dudes más, la terapia nos puede ayudar a todas las personas.
