
El escenario inflacionario continúa empeorando y, en el mes de diciembre, los precios de los alimentos experimentaron un vertiginoso incremento del 30,4%, de acuerdo con mediciones oficiales del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas de la provincia de Córdoba, y prevén 40% para enero.
Las familias cambian hábitos de compra pero también de consumo y comienzan a registrarse decisiones dramáticas hacia el interior de las familias. Se trata de cifras históricas, nunca vistas en el siglo y en todo caso comparables con escenarios previos a las tres hiperinflaciones que vivió el país entre 1989 y 1991.
El director del Centro de Almaceneros y Comercios Minoristas de Córdoba, Germán Romero, admitió que tenían previsto una inflación menor, pero que nunca esperaron que fuera tan alto en productos básicos. Confirmó que creció el fiado en los comercios de cercanía.
Hay productos que subieron un 40% y se había proyectado un 23%. La inflación será de un 30% y la canasta básica rondará el 34% o 35%.
Desde el Departamento de Estadísticas y Tendencias del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas de la Provincia Córdoba afirman que una familia necesita $556.025 para no ser pobre.
