
Tenía 72 años. Fue un símbolo de Instituto en los años ’70 y ’80, dueño de un talento incomparable y querido por generaciones de hinchas.
El fútbol cordobés está de luto. En las últimas horas falleció Salvador Mastrosimone, el histórico mediocampista de Instituto y uno de los máximos ídolos de La Gloria. Tenía 72 años y atravesaba un delicado cuadro de salud. Se encontraba internado en el Hospital Italiano de Córdoba, donde había sido operado recientemente.
Conocido como “el Mastro” o simplemente “Chiribín”, Mastrosimone fue un futbolista distinto, un virtuoso del potrero, de los que gambeteaban en espacios imposibles y hacían del fútbol un espectáculo. Surgido en Huracán de barrio La France, debutó en Primera con apenas 17 años, en una fecha patria: el 9 de julio de 1970, ante Belgrano.
En 1976 llegó a Instituto, donde brilló durante ocho temporadas. Jugó 240 partidos y convirtió 41 goles, siendo pieza clave en los históricos Nacionales de 1979 y 1980 que marcaron el ascenso de Instituto al primer plano del fútbol argentino. Su talento quedó inmortalizado en noches épicas como el empate ante el Boca de Maradona en la Bombonera o la goleada 5-2 sobre River en el Monumental.
En 1979 fue convocado por César Luis Menotti para representar a la selección argentina en los Juegos Panamericanos de San Juan de Puerto Rico, donde logró la medalla de bronce y convirtió un gol en el partido por el tercer puesto ante Costa Rica.
Más allá del reconocimiento popular y futbolístico, su vida posterior al retiro fue humilde y alejada de los reflectores. Tuvo trabajos informales y recibió la ayuda de excompañeros para mejorar su situación. Aun así, su legado como ídolo permanece intacto. En honor a su trayectoria, una de las tribunas del estadio de Instituto lleva su nombre.
“El crack que se hizo tribuna”
Mastrosimone no sólo fue ídolo en Instituto. En Huracán de barrio La France, donde dio sus primeros pasos, es recordado con un cariño entrañable. Para muchos, representó el espíritu del fútbol barrial: la picardía, la entrega y el talento desbordante en un cuerpo pequeño pero lleno de magia.
El fútbol argentino despide a uno de sus artistas olvidados. Uno de esos cracks que jugaron por amor a la pelota. Uno de esos que el hincha no olvida.
Salvador Mastrosimone (1952 – 2025). QEPD.
