
La tendencia “therian” gana visibilidad en redes sociales y abre debate entre especialistas. En plataformas como TikTok e Instagram se multiplican videos de jóvenes que usan máscaras, caminan a cuatro patas o imitan conductas animales. No lo describen como un disfraz ni como cosplay: aseguran que se trata de una identidad profunda.
El término proviene de la teriantropía, palabra de origen griego (therion, bestia; anthropos, humano). Históricamente aludía a mitos de transformación humano-animal, pero en la actualidad define a personas que sienten una conexión emocional, psicológica o espiritual con un animal específico, como lobo, zorro o gato. Dentro de la comunidad, este proceso de reconocimiento se conoce como “despertar”.
Aunque surgió en foros de internet en los años 90, el fenómeno ha crecido en América Latina y España en los últimos años gracias al impulso digital. Videos de reuniones, reflexiones sobre identidad y demostraciones públicas han alimentado tanto la curiosidad como la polémica.
Especialistas explican que la experiencia del “yo” depende de redes cerebrales que integran cuerpo, emoción e identidad. Alteraciones en estos circuitos pueden generar sensaciones de extrañeza corporal o despersonalización. Sin embargo, advierten que identificarse como therian no implica automáticamente un trastorno mental. La evaluación clínica solo se recomienda si existen señales como pérdida del juicio de realidad, sufrimiento intenso o deterioro funcional.
Desde la antropología, el fenómeno se interpreta también como parte de la diversificación identitaria en la era digital. La adolescencia —etapa de exploración y búsqueda de pertenencia— encuentra en las redes un espacio de validación y comunidad.
Incluso escenas antiguas de Los Simpson fueron viralizadas como supuestas “predicciones”, aunque no existe un capítulo dedicado al tema.
¿Moda pasajera o expresión identitaria duradera? El debate sigue abierto mientras la tendencia continúa expandiéndose en el entorno digital.
