
Después de más de cuatro temporadas de espera y 153 carreras disputadas, Andrea Locatelli finalmente logró lo que tanto anhelaba: su primera victoria en el Campeonato Mundial de Superbike. El piloto italiano de Yamaha se impuso con autoridad en la segunda carrera del fin de semana en Assen, Países Bajos, coronando un fin de semana inolvidable en un circuito que ya le había traído su primer podio en 2021.
La carrera fue intensa desde el inicio. Álvaro Bautista (Ducati), defensor del título, lideró las primeras vueltas, pero fue superado por un Locatelli decidido a no dejar escapar su gran oportunidad. El italiano mantuvo un ritmo sólido, sin cometer errores, y cruzó la línea de meta con casi tres segundos de ventaja sobre Bautista, mientras que el australiano Remy Gardner (Yamaha) completó el podio.
La emoción del triunfo de Locatelli contrastó con la decepción de Nicolo Bulega. El actual líder del campeonato volvió a quedarse fuera de carrera por problemas técnicos mientras lideraba, tal como ocurrió en la primera carrera del fin de semana. Su abandono reabre la lucha por el título, especialmente con Toprak Razgatlıoğlu, quien, pese a un fin de semana complicado, terminó octavo y recortó valiosos puntos.
El triunfo de Locatelli también representa la primera victoria de Yamaha en la temporada y la tercera en la historia de la marca en Assen, tras los éxitos de Noriyuki Haga (2000) y Ben Spies (2009).
Andrea, emocionado, declaró: “Nunca dejé de creer. Este circuito es especial para mí. Gracias a todos los que me apoyaron. Seguiremos presionando hasta el final”.
La próxima cita del campeonato será del 2 al 4 de mayo en Cremona, Italia, donde Locatelli correrá ante su público con la motivación por las nubes.
