
La situación de los incendios forestales en la Patagonia sigue siendo crítica, especialmente en la provincia de Neuquén, donde el fuego ha devastado más de 22,000 hectáreas en el Parque Nacional Lanín, un área previamente estimada en 15,200 hectáreas. Los equipos de brigadistas continúan luchando contra las llamas, mientras que el pronóstico meteorológico advierte sobre vientos fuertes que podrían intensificar la propagación del fuego.
Ante esta grave emergencia, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, firmó un decreto que extiende por un año el Estado de Emergencia Ígnea en la provincia. Esta medida busca garantizar la implementación de acciones inmediatas para prevenir y combatir los incendios, así como restaurar las zonas afectadas.
El gobierno nacional, por su parte, ha vinculado a la organización Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) con los incendios, lo que ha generado controversia. El referente mapuche Facundo Jones Huala negó cualquier responsabilidad de las comunidades en los focos de incendio que afectan a la zona de El Bolsón.
Además, el subsecretario de Ambiente de la Nación, Fernando Brom, reconoció la falta de prioridad que se dio al tema de los incendios forestales en la gestión anterior, subrayando la necesidad de mejorar las estrategias de prevención y mitigación de futuros desastres.
Mientras tanto, brigadistas, organismos del Estado y organizaciones civiles continúan trabajando intensamente para sofocar las llamas y asistir a los afectados. La región sigue recibiendo donaciones de alimentos, agua y equipos para los equipos de combate y los vecinos impactados por los incendios.
El desafío sigue siendo grande, pero la respuesta ante esta emergencia demuestra la cooperación de múltiples actores para hacer frente a esta catástrofe ecológica y humana.
