
Después de cinco largos años, la espera finalmente llegó a su fin. La Mona Jiménez volvió a pisar el escenario del emblemático Sargento Cabral, en lo que fue una noche histórica para la música de Córdoba. La expectativa fue tal que las entradas se agotaron en apenas 40 minutos, demostrando una vez más el inquebrantable amor del público por el cuartetero más grande de todos los tiempos.
La apertura de la noche estuvo a cargo de Lorena Jiménez, quien calentó el ambiente para el plato fuerte de la jornada. Tras su actuación, Carlitos «La Mona» Jiménez se subió al escenario y deslumbró a la multitud con su potente voz y carisma inigualable, mientras el público coreaba cada tema como si fuera el último.
La multitud, que abarrotó el lugar, disfrutó de una lista de temas emblemáticos que hicieron vibrar el Sargento Cabral. Desde los clásicos que lo han convertido en un ícono hasta los hits más recientes, La Mona entregó un show de alto vuelo, donde la emoción y la fiesta fueron las grandes protagonistas.
Para asegurar el orden y la seguridad, el Sargento Cabral se preparó con un operativo especial, restringiendo el acceso a las adyacencias del recinto en barrio San Vicente y habilitando entradas exclusivas para residentes. A pesar de las restricciones, la calle Sargento Cabral y sus alrededores estuvieron colmadas de fanáticos ansiosos por vivir este regreso tan esperado.
La noche culminó en un ambiente de pura fiesta y emoción, con un público rendido a los pies de La Mona, quien, una vez más, demostró por qué es el rey del cuarteto y un verdadero referente de la música popular argentina.
