En la semana que marca el primer aniversario de la gestión del intendente Fernando Rambaldi, el municipio compartió un balance detallado de los avances alcanzados durante este primer año de mandato. Con el objetivo de ordenar y transparentar la administración, la gestión de Rambaldi ha atravesado un año de grandes desafíos, pero también de importantes logros.

Desde el inicio de su gestión, el equipo municipal implementó medidas contundentes para erradicar prácticas irregulares. Entre ellas, se destacan la baja de 200 becas vinculadas a militantes políticos, el apartamiento de 10 empleados por corrupción y el inicio de denuncias penales contra exfuncionarios. Además, se cumplió con una de las promesas de campaña más esperadas: un aumento salarial del 300% para los empleados municipales, superando la inflación del año.

La gestión también puso en marcha un plan para desbaratar prácticas corruptas que perjudicaban al municipio, como el negocio de los remis y el alquiler de maquinaria. A través de un crédito del Banco de Córdoba, se adquirió maquinaria propia para el mantenimiento de calles, redes de agua, cloacas y alumbrado público, lo que permitió optimizar los recursos municipales.

En cuanto a la administración, se implementó la campaña “chau papel” y una modernización de los procesos que resultó en un ahorro de 800 millones de pesos. Además, se avanzó en la implementación de un sistema de gestión digital, con la instalación de 15 tótems multimedia y un turnero digital para mejorar la atención al vecino. El municipio también obtuvo las certificaciones ISO 9001 y 37001, elevando los estándares de calidad y transparencia.

En materia de seguridad, se crearon nuevas estructuras como la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el Centro Operativo de Prevención, y la incorporación de 20 nuevos agentes para reforzar la patrullaje en las calles, además de la instalación de un sistema de monitoreo con más de 60 cámaras en la ciudad.

La infraestructura de servicios también fue una prioridad. Se repararon caños maestros y puntos clave de la red de agua potable, lo que permitió aumentar la disponibilidad del servicio de un 30% a entre un 80% y 95%. También se implementó un sistema de alertas para el cuidado del agua y se resolvieron problemas históricos como las pérdidas en el Puente Negro y las cisternas de La Campana y La Deseada.

En el plano cultural y social, la gestión recuperó espacios importantes para la comunidad, como la Laguna Azul y los parques Icardi y Dumesnil. También se dio inicio al programa de refacción de dispensarios y la puesta en funcionamiento de las 6 Salas Cunas y el Hogar de Ancianos.

Uno de los ejes fundamentales de este año fue el ordenamiento territorial, con el inicio de la conformación de una mesa multisectorial para la reglamentación de la Reserva Bamba, buscando un equilibrio entre el desarrollo urbano y la protección del medio ambiente.

A lo largo de este primer año, el municipio también regularizó el 50% de los Centros Vecinales, devolviendo el control de estos espacios a los vecinos.

Si bien aún queda mucho por hacer, como la reparación de calles y la optimización de la red de agua, el intendente Fernando Rambaldi afirmó: «El 2025 será el año de los barrios, vamos a construir paso a paso la ciudad que todos queremos y siempre soñamos.»

Este balance positivo del primer año de gestión refleja el compromiso con la transparencia, la seguridad y el bienestar de los vecinos, marcando un claro rumbo hacia un futuro mejor para La Calera.

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