
La nueva película animada de #Pixar, #Intensamente2, está rompiendo récords a nivel mundial. La secuela se desarrolla dentro de la mente de Riley Anderson, donde cinco emociones antropomorfizadas se encuentran frente a una consola que guía sus acciones.
Aun así, por sus propios méritos, “Inside Out 2″ es un placer. Y en esta decepcionante temporada, bien podría ser el mejor entretenimiento convencional que Hollywood tiene para ofrecer.
Producida por el gigante Pixar, y dirigida por Kelsey Mann, es también una pieza educativa que nos abre la puerta a entender mejor cómo las emociones impactan -de forma positiva o negativa- la vida de los adolescentes (aunque también a personas de otros rangos de edad).
El estreno de IntensaMente 2 tiene lugar nueve años después del film animado de Pete Docter “IntensaMente”, que tuvo un gran éxito debido a su trama original. Esta película invita a la reflexión sobre la complejidad de la mente humana y el papel esencial de cada emoción en la vida cotidiana de las personas.
Con Intensamente 2 (Inside Out 2 en su nombre original en inglés) Pixar regresa triunfal a los cines. La compañía vuelve a la gran pantalla con la ansiada secuela de una de sus películas más queridas y lo hace, además, incluyendo escenas post-créditos, sello cada vez más habitual en Disney en todas sus producciones. Cuántas escenas post-créditos hay qué significan cada una.
En la emocionante historia de la primera entrega de «Intensamente» hay una escena particular que provocó llanto en todos aquellos que la vieron completa. Se trata del momento en que Bing Bong decide ser olvidado para salvar a Alegría.
Pete Docter, director del largometraje, comenzó a gestar la idea de esta película incluso antes de trabajar en Monsters Inc., donde también lideró el proyecto. Docter ha expresado en varias oportunidades que la idea surgió de observar los cambios de personalidad de su hija, desde que era una bebé hasta convertirse en una niña mayor. Sin embargo, al principio no estaba seguro sobre qué historia quería contar. No fue hasta años después que, durante una caminata, se le ocurrió la idea.
