
En un giro significativo en las negociaciones, Hamas ha propuesto liberar a todos los rehenes israelíes que aún mantiene cautivos en la Franja de Gaza, en el marco de la segunda fase del alto el fuego entre ambos bandos. Según un alto cargo de Hamas, Taher al Nunu, la organización estaría dispuesta a entregar a todos los rehenes en un solo intercambio, a cambio de que Israel acepte dar por terminada la guerra.
Este anuncio se produce tras una serie de liberaciones parciales de rehenes en la primera fase de la tregua, que comenzó el 19 de enero y permitió la liberación de 19 israelíes a cambio de más de 1.100 prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes. El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, confirmó que las conversaciones para avanzar en la implementación del acuerdo de alto el fuego continuarán esta semana.
Hamas ha manifestado que el objetivo de esta propuesta es demostrar su disposición a resolver la situación de los rehenes y avanzar hacia una tregua definitiva. Sin embargo, el gobierno israelí, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha atribuido los avances en las liberaciones a los cambios recientes en su equipo negociador, liderado por Ron Dermer, mano derecha de Netanyahu. Según el entorno del primer ministro, también han influido la presión militar israelí y la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha exigido a Hamas la liberación en bloque de los prisioneros.
El miércoles, las autoridades israelíes confirmaron que recibirán los restos de cuatro rehenes muertos, cuyos cuerpos serán entregados por Hamas. Entre los fallecidos se encuentra Shiri Bibas y sus dos hijos, Ariel y Kfir, quienes fueron secuestrados en el ataque del 7 de octubre de 2023, que dejó más de 1.200 muertos en Israel.
La segunda fase del alto el fuego, que debería concluir antes del 2 de marzo, se perfila como crucial para alcanzar un acuerdo definitivo que implique el fin de la guerra y la liberación total de los rehenes. En su tercera y última etapa, el foco se pondría en la reconstrucción de Gaza, devastada por los intensos combates.
El conflicto, que ha dejado más de 48.000 muertos en Gaza, sigue siendo uno de los más complejos y dolorosos de la región, con millones de personas afectadas por la violencia y la incertidumbre sobre el futuro.
