
El ejército israelí causa decenas de muertos en nuevos ataques sobre Jan Yunis, epicentro de su ofensiva al sur de la Franja de Gaza. El único centro médico accesible en la ciudad, el hospital Nasser, se queda sin comida ni analgésicos.
La guerra entre Israel y Hamás en Gaza continúa tras más de cuatro meses desde su estallido y ha provocado ya una extensión regional del conflicto. Al menos nueve personas han muerto y otras 75 han resultado heridas este miércoles en un ataque israelí a un centro de formación de la UNRWA que servía como refugio a cientos de desplazados en la ciudad de Jan Yunis, que ha sido escenario de duros combates entre las tropas de Tel Aviv y Hamás.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han intensificado hoy sus operaciones en Jan Yunis, al sur de Gaza. Según informes del ejército, la Brigada Paracaidista ha extendido sus acciones en esta región, encontrándose con resistencia armada de Hamás. El ejército ha compartido imágenes de francotiradores y encuentros cercanos donde varios agentes de Hamás han sido abatidos.
«La ocupación israelí cometió 21 masacres contra familias en la Franja de Gaza, lo que provocó 200 muertos y 370 heridos durante las últimas 24 horas», informó Ashraf al Qudra, portavoz del Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás.
En la urbe, donde residen unos 88.000 habitantes y se han asentado unas 425.000 personas desplazadas, el hospital Nasser se ha quedado sin comida ni analgésicos, según el ministerio. Este era el único centro médico accesible para los civiles, ya que las tropas israelíes llevan días asediando los hospitales de Al Jair y de Al Amal.
La agencia humanitaria de la ONU (Ocha) calcula que solo en el hospital Nasser, unas 18.000 personas se encuentran refugiadas en sus terrenos, mientras que hay 850 personas internadas. Los funcionarios de Ocha afirmaron que «nadie puede entrar ni salir (de Nasser) debido a los bombardeos».
El Primer Ministro, Benjamín Netanyahu asegura que su lucha contra el terrorismo va a continuar. Hamás asegura que acatará un alto el fuego si así lo ordena la Corte Internacional de Justicia.
