
Gregg Popovich, uno de los entrenadores más exitosos y respetados en la historia de la NBA, anunció oficialmente su retiro como entrenador en jefe de los San Antonio Spurs, cargo que ocupó durante 29 temporadas. Con una carrera repleta de logros —incluidos cinco campeonatos y un récord histórico de 1.422 victorias—, Popovich se despide del banquillo pero continuará vinculado a la franquicia como presidente de operaciones de baloncesto.
“Ya no soy el entrenador, soy El Jefe”, dijo Popovich con su característico sentido del humor, durante una emotiva conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por sus exjugadores y leyendas de los Spurs, Tim Duncan y Manu Ginóbili. El entrenador de 76 años también aprovechó el momento para presentar formalmente a su sucesor: Mitch Johnson, de 38 años, quien asumirá el liderazgo del equipo.
La decisión de Popovich llega meses después de haber sufrido un derrame cerebral en noviembre de 2024, del cual aseguró estar recuperándose día a día. Sin embargo, admitió que no se siente en condiciones óptimas para seguir en el exigente puesto:
“Las cosas están mejorando, pero no lo suficiente para lo que planeamos a futuro. Es hora de hacer este cambio”.
Durante la conferencia, Popovich elogió ampliamente a Johnson, destacando su trabajo durante una temporada difícil y asegurando que cuenta con el respeto del vestuario:
“Este grupo merece lo mejor, y Mitch es el hombre indicado para llevar el timón. Haré todo lo posible para apoyarlo a él y al equipo”.
Por su parte, Johnson agradeció profundamente el legado de Popovich, afirmando que su mentor ha sido una inspiración constante:
“Me ha enseñado tanto, no solo sobre baloncesto, sino sobre liderazgo, humildad y presencia. Es un honor seguir su camino”.
La noticia ha conmovido al mundo del deporte, que reconoce en Popovich no solo a un técnico ganador, sino también a un formador de personas, defensor de los valores colectivos y figura clave en el desarrollo de una cultura ganadora en San Antonio.
Con su nuevo rol como “El Jefe”, Gregg Popovich continuará influyendo en la franquicia que ayudó a convertir en sinónimo de excelencia y respeto. Su legado trasciende las victorias: vive en cada jugador, asistente y aficionado que fue parte del viaje.
