
El papa Francisco falleció el lunes 21 de abril de 2025 a los 88 años, tras sufrir un ictus y un colapso cardiocirculatorio irreversible, según confirmó el Vaticano. El Pontífice, que lideró la Iglesia católica durante 12 años, será despedido con honores en una serie de actos solemnes que comenzarán este miércoles 23 de abril con el traslado de su cuerpo a la Basílica de San Pedro.
El féretro, sencillo y de madera, será expuesto en capilla ardiente durante tres días para permitir que fieles de todo el mundo le rindan homenaje. La ceremonia de traslado partirá a las 9:00 desde la residencia de Santa Marta, donde vivía Francisco, hasta la Plaza de San Pedro. A las 10:00 del sábado 26 de abril tendrá lugar el funeral solemne, presidido por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio.
Numerosos jefes de Estado han confirmado su asistencia a los funerales, entre ellos Javier Milei, Emmanuel Macron, Donald Trump, Luiz Inácio Lula da Silva, Giorgia Meloni y Volodímir Zelenski. Italia ha decretado cinco días de luto oficial, mientras que Argentina ha anunciado siete.
Cumpliendo su voluntad, Francisco será enterrado en la Basílica de Santa María la Mayor, en una tumba austera sin epitafios, donde solo figurará su nombre en latín: Franciscus.
Con su muerte, se abre el periodo conocido como sede vacante, y ya ha comenzado la primera congregación de cardenales en Roma para preparar el cónclave que elegirá a su sucesor. El cónclave podría celebrarse entre el 5 y el 10 de mayo, una vez que todos los cardenales electores estén reunidos en el Vaticano.
La Iglesia vive días marcados por la emoción y la reflexión, mientras miles de fieles ya se congregan en Roma para despedir a un Papa que dejó una profunda huella por su sencillez, cercanía y compromiso social.
