El presidente Javier #Milei busca una reforma del régimen penal juvenil, aunque enfrenta la resistencia de la oposición y el debate continúa en el Congreso. El Gobierno quiere bajar la edad en 13 años pero el consenso que hoy existe en Diputados es que se puede bajar la edad hasta los 14.

El presidente de Argentina ha reavivado el debate sobre la edad de imputabilidad en el país, luego de un trágico caso en el que una niña de siete años, Kim Gómez, fue asesinada por dos adolescentes que habían robado un auto. En su discurso durante la apertura de las sesiones parlamentarias, Milei utilizó este hecho para criticar al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y a la oposición, mientras insistía en la necesidad de modificar la legislación penal juvenil.

Milei propuso reducir la edad de imputabilidad de los menores, actualmente fijada en 16 años, a tan solo 10 años. “Uno de los asesinos de Kim tiene 14 años y goza de ser inimputable, no se lo puede juzgar. Necesitamos bajar la edad de imputabilidad”, afirmó el mandatario ultraderechista, quien también abogó por una reforma para agravar todas las penas del Código Penal.

El presidente reiteró su postura en una entrevista al día siguiente, señalando que el proyecto presentado por su gobierno, que establece la imputabilidad a los 13 años, podría llevarse incluso a los 10 años. «Delito de adulto, pena de adulto», recalcó, buscando así dar un mensaje claro a la opinión pública sobre la firmeza de su gobierno frente a la delincuencia juvenil.

El régimen penal argentino actual establece que los menores de 16 años no pueden ser juzgados, mientras que entre los 16 y los 18 pueden ser procesados solo en casos de delitos graves. Sin embargo, las propuestas presentadas en el Congreso están centradas en modificar este sistema, y algunos legisladores, como los del PRO y La Libertad Avanza, respaldan una reducción de la edad de imputabilidad.

No obstante, la iniciativa enfrenta la resistencia de sectores opositores, como el peronismo y la izquierda, que consideran que la reforma no aborda las raíces del problema de la inseguridad y que podría estigmatizar a los jóvenes en situación de vulnerabilidad.

En las últimas semanas, el Congreso ha comenzado a debatir diversos proyectos sobre la reforma al régimen penal juvenil, y se espera que se continúe discutiendo en los próximos días. Las cifras oficiales muestran que la tasa de homicidios en Argentina sigue siendo una de las más bajas de Sudamérica, pero el debate sobre el delito juvenil continúa siendo uno de los temas más sensibles para la sociedad.

Con la presión política en aumento y un creciente clamor de la ciudadanía por una respuesta contundente ante el crimen, el tema de la imputabilidad de los menores se perfila como un asunto central en la agenda legislativa y política de los próximos meses.

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