
Un mundo socialista en el que no hay cabida alguna para el consumismo, prohibieron los peinados tipo cresta y ciertas prendas de vestir. La violación del nuevo código de vestimenta e imagen personal conlleva severas represalias desde multas a trabajos forzados.
Corea del Norte impulsa un estricto código de vestimenta e imagen tendiente a regular con pautas específicas tanto el peinado como los artículos de moda que utilizan sus ciudadanos y residentes. De acuerdo con las nuevas disposiciones, se prohibieron los peinados tipo cresta, así como las prendas que presentan alguna transparencia (más frecuentes en la ropa femenina, aunque no de manera exclusiva), con la particularidad de que «los desobedientes» podrían enfrentar una sentencia de hasta varios meses de trabajos forzados por incumplimiento de las normas.
Son muchas las curiosidades que nos llegan de vez en cuando de Corea del Norte pese a su carácter secreto, hermético y dictatorial. Hay historias de todo tipo: no siguen el calendario gregoriano, en periodos de hambruna han tenido que recurrir al canibalismo, Kim Jong Un ejecutó a un ministro porque no organizaba suficientes videollamadas o solo se permiten determinados cortes de pelo relacionados con el socialismo. El carácter legendario de un país envuelto en tinieblas nos hace desconfiar de la información que llega a Occidente, sin saber cuánto hay de verdadero o falso en todas estas afirmaciones.
Las nuevas restricciones en materia de moda e imagen en Corea del Norte involucran una extensa lista de prendas que ya están prohibidas. Entre ellas cabe mencionar las camisas sin mangas, los jeans, las blusas ajustadas, las camisetas con leyendas extranjeras, los pantalones cortos y los bolsos de hombro.
Llevar vaqueros, cuentan, puede traducirse en ese ‘pasarse de la raya’, con peros, claro, pues con las nuevas clases altas (los donju, enriquecidos por la liberación del mercado) siempre parecen ser más laxos (en eso se asemejan al resto del mundo).
