
Los archivos secretos desclasificados del gobierno británico han desvelado detalles sorprendentes sobre la fascinación de la inteligencia británica con los Objetos Voladores No Identificados (OVNIs) en la década de los años 50, un tema que llegó a ser tratado por los más altos niveles del poder, incluyendo al propio Winston Churchill.
En esos años, los jefes de la inteligencia británica no solo discutían sobre amenazas de seguridad nacional, sino también sobre avistamientos de OVNIs. Se trataba de una preocupación tan seria que el gobierno ordenó la creación de un comité de expertos en inteligencia para redactar informes semanales sobre los avistamientos de platillos voladores. Durante 1957, este comité recibió, en promedio, un reporte semanal sobre fenómenos aéreos inexplicables. Algunos de estos avistamientos aún hoy carecen de una explicación científica.
Lo más sorprendente es que, según los informes desclasificados, Churchill se interesó profundamente en los avistamientos de OVNIs durante la Segunda Guerra Mundial. En varias ocasiones, presidió reuniones para debatir sobre los posibles encuentros entre aviones de la Real Fuerza Aérea Británica y objetos voladores no identificados. El primer ministro temía que tales encuentros pudieran tener consecuencias impredecibles y consideraba que su divulgación pública podría generar pánico masivo y socavar las creencias religiosas de la sociedad.
Un hecho revelador en estos archivos es el testimonio de Nick Pope, quien trabajó para el Ministerio de Defensa investigando OVNIs en ese periodo. Según Pope, gran parte de los documentos oficiales sobre OVNIs de esa época fueron destruidos, pero un científico alertó sobre una reunión secreta entre Churchill y el presidente estadounidense Dwight Eisenhower, donde se discutió cómo encubrir un avistamiento de un piloto de la Fuerza Aérea Británica. El motivo de encubrir el incidente fue el temor de que la verdad causara un «terror masivo».
El interés por los OVNIs en el Reino Unido no disminuyó con el tiempo. A mediados de los años 90, los reportes sobre luces extrañas y objetos voladores no identificados aumentaron considerablemente, y en 1996, el año de mayor auge, se registraron más de 600 avistamientos, en contraste con los aproximadamente 240 de los años anteriores. Esto coincidió con el auge de la popularidad de la serie de televisión «Expedientes X», que alimentó la fascinación por los fenómenos paranormales.
Aunque el Ministerio de Defensa cerró su oficina de investigación de OVNIs en 2009, los archivos relacionados con el fenómeno finalmente fueron desclasificados y puestos a disposición del público. Según David Clarke, consultor de los archivos, esta decisión se tomó porque “no hay secretos que esconder”. Los ciudadanos ahora pueden acceder a estos documentos, que revelan la magnitud del interés y la preocupación que causaron los OVNIs en el Reino Unido durante varias décadas.
Uno de los informes más antiguos sobre OVNIs data de 1912, cuando Churchill, en su rol como primer lord del Almirantazgo, firmó un informe sobre un misterioso objeto que aterrizó en Sheerness, Kent. Aunque la atención sobre los OVNIs parece haber disminuido, los documentos desclasificados dejan en evidencia que el fenómeno estuvo presente, en forma de misteriosos avistamientos, en el corazón de la política y la seguridad británica durante gran parte del siglo XX.
