
Córdoba celebra los 244 años del nacimiento de Juan Bautista Bustos, primer gobernador de la provincia elegido democráticamente. Férreo defensor del federalismo del interior. Fue el primero en promulgar una constitución de características federales para la provincia.
Juan Bautista Bustos (Estancia Santa María en Punilla, 29 de agosto de 1779 – Santa Fe, 18 de septiembre de 1830) fue un político y militar argentino que tuvo participación en las invasiones inglesas y en las guerras civiles argentinas, y fue el primer gobernador constitucional de Córdoba.
Hijo de los cordobeses Pedro León Bustos (1739-1786) y María Tomasina de la Puebla, se casó con María Juliana Maure, con quien tuvo tres hijos: María Secundina del Rosario, Ramón y María Ángela.
Comenzó a destacarse a nivel nacional en 1806, como capitán del cuerpo de milicias que marchó desde Córdoba para liberar a Buenos Aires en las Invasiones Inglesas. Producida la Reconquista de la ciudad, se incorporó al Batallón de Arribeños.
En 1807, ante la segunda tentativa británica de invadir Buenos Aires, tuvo una actuación destacada cuando al frente de una tropa de 30 hombres logró rendir a un fuerte contingente del famoso Regimiento 88.º de infantería británico. Su valor le valió la promoción a teniente coronel de Arribeños.
Participó activamente en la Revolución de Mayo de 1810, siendo uno de sus principales exponentes en el «interior». En abril de 1811, tras la revolución «de los orilleros», en la que pudo haber participado, fue designado miembro del Tribunal de Seguridad Pública. Pero, al caer el sector que respondía a Cornelio Saavedra, fue apartado del mando militar. Continuó su oficio de comerciante hasta fines de 1812, cuando —tras la caída del Primer Triunvirato— fue reincorporado al servicio activo y puesto al mando del Batallón de Infantería Nro. 2, alcanzando el grado de coronel.
Su base política en Córdoba eran la población rural, algunos sectores ganaderos, el bajo clero y grupos que habían formado parte del artiguismo. Realizó un gobierno progresista, con estabilidad y tolerancia para los opositores. El gobernador fue uno de los más destacados miembros del Partido Federal, a pesar de que los antiguos federales partidarios de Artigas —con la notable excepción de José Javier Díaz— fueron sus opositores. El 30 de enero de 1821 se promulgó el Reglamento Provincial, una carta constitucional que consagraba el respeto por los derechos y las libertades individuales. Reglamentó el comercio y la minería. El 26 de septiembre de 1822 creó la Junta Protectora de Escuelas, con el objeto de promover la educación elemental en las áreas rurales. Reacondicionó y equipó a la Universidad, aunque a cambio la sometió a la directa autoridad del gobierno provincial, eliminando la escasa autonomía que había podido sobrevivir a la década revolucionaria de 1810.
