A una década de la histórica movilización que dio nacimiento al movimiento Ni Una Menos, este miércoles 4 de junio se realizará una nueva marcha en el Congreso de la Nación para exigir el fin de la violencia de género y denunciar el desmantelamiento de políticas públicas de protección.

Desde 2015, al menos 2.590 mujeres, niñas y personas trans fueron víctimas de femicidios, transfemicidios o femicidios vinculados en la Argentina. Solo en lo que va de 2025, ya se contabilizan 95 asesinatos, uno cada 33 horas, según datos del Observatorio Mujeres, Disidencias y Derechos de MuMaLá.

La convocatoria del #4J, que se espera sea masiva, fue impulsada por el colectivo Ni Una Menos junto a organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos. Esta vez, el aniversario coincide con una creciente ola de reclamos contra el ajuste del gobierno de Javier Milei, que cerró el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, recortó la Línea 144 y desfinanció programas clave como Acompañar.

“El gobierno libertario está desarrollando un ataque sistemático sobre los derechos de las mujeres”, denunció la socióloga Luci Cavallero, referente del movimiento. Desde el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven aseguran que el 85% de los femicidios son cometidos por personas del círculo íntimo de la víctima y el 64% ocurren dentro de sus hogares.

La movilización comenzará a las 16 horas frente al Congreso Nacional y también reunirá a jubilados, trabajadores de la salud, científicos del CONICET, ambientalistas, artistas y comunidades indígenas, en una consigna común: “Unir las luchas”.

En Córdoba, la movilización de este año será el miércoles 4 de junio a las 17 horas en Colón y Cañada, y contará con la participación de la Asamblea Ni Una Menos Córdoba, sindicatos, centros de estudiantes, organizaciones de derechos humanos y colectivos de mujeres, disidencias y pueblos originarios. La consigna será clara: “A diez años del primer grito, la urgencia continúa”.

“Hace diez años gritamos ‘¡Ni Una Menos!’ y hoy seguimos gritando porque la violencia no se detiene y el Estado dejó de protegernos”, señalaron desde La Casa del Encuentro, que desde 2008 lleva un registro sistemático de femicidios en el país. Sus cifras indican que desde el 3 de junio de 2015 hasta el 31 de mayo de 2025 se produjeron 2.931 femicidios y transfemicidios, dejando más de 3.600 niños y niñas sin madre.

A pesar de los logros simbólicos y legales de la última década, las organizaciones advierten que el contexto actual representa un grave retroceso. Amnistía Internacional Argentina advirtió que “por primera vez en democracia, el país carece de un organismo específico para la atención y prevención de la violencia de género”.

En paralelo, la violencia cotidiana sigue presente. Solo en la Ciudad de Buenos Aires, unas 74.000 mujeres denunciaron violencia doméstica en la última década, y según la Corte Suprema, más de 200 niños y niñas perdieron a sus madres por femicidios en 2024.

El movimiento, que nació del dolor por el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años embarazada y asesinada en Santa Fe, se convirtió en un símbolo de lucha en toda América Latina y el mundo. Junto con los casos locales de Paola Acosta y Andrea Castana, fueron el detonante del nacimiento del colectivo Ni Una Menos Córdoba, formado inicialmente por comunicadoras, artistas y militantes que en tres semanas lograron organizar la primera gran marcha provincial. Hoy, ese grito se sigue escuchando en las calles: «Vivas nos queremos. El Estado es responsable.»

Hoy, a diez años, el reclamo sigue tan vigente como el primer día:
“Ni una menos. Vivas, libres y con derechos nos queremos.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *