El argentino Tomás Martín Etcheverry fue protagonista de una de las grandes sorpresas en el Masters 1000 de Montecarlo tras derrotar al experimentado Grigor Dimitrov, ex número 3 del mundo. El platense se impuso por 6-4, 2-6 y 6-3 en un partido intenso de casi dos horas, mostrando solidez y carácter en un escenario siempre exigente como el polvo de ladrillo monegasco.

Con este triunfo, Etcheverry confirma su gran presente en el circuito, luego de haber conquistado recientemente el ATP 500 de Río de Janeiro, un logro que le permitió regresar al top 30 del ranking. En la segunda ronda se medirá ante el francés Térence Atmane, con la ilusión de seguir avanzando y meterse por primera vez en los octavos de final del torneo.

Distinta fue la suerte de Sebastián Báez, quien no pudo hacer demasiado frente al poderío del número uno del mundo, Carlos Alcaraz. El español se impuso con claridad por 6-1 y 6-3, en poco más de una hora de juego, extendiendo su impresionante dominio frente a tenistas argentinos. Báez apenas logró incomodarlo en algunos pasajes del segundo set, pero la jerarquía del murciano marcó la diferencia.

Por su parte, Francisco Cerúndolo sigue en carrera tras una gran victoria ante el griego Stefanos Tsitsipas, tricampeón en Montecarlo. El bonaerense enfrentará en la próxima ronda al checo Tomáš Macháč, en busca de seguir avanzando en uno de los torneos más prestigiosos del circuito.

Montecarlo marca el inicio de la gira europea sobre polvo de ladrillo, con la mira puesta en Roland Garros, y los argentinos buscan ser protagonistas en una superficie que históricamente les sienta bien. Etcheverry ilusiona, Cerúndolo se consolida y Báez intentará recuperarse rápidamente en una temporada que recién comienza a tomar temperatura.

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