
Club Atlético Talleres vive su momento más tenso de los últimos años. Este miércoles, más de 200 hinchas se manifestaron en La Boutique para exigir la renuncia de Andrés Fassi, a quien acusan de haber convertido al club “en una empresa familiar” y de llevar a la institución “al borde del abismo deportivo e institucional”.
Los cánticos fueron contundentes:
“Si nos mandan al descenso, qué quilombo se va a armar”, retumbó en barrio Jardín.
El enojo no es solo por lo futbolístico —Talleres está penúltimo en la tabla anual y en zona de descenso— sino por lo que muchos consideran una traición a la esencia del club. Socios denunciaron que se sienten excluidos, que ya no pueden entrar a La Boutique libremente, y que Fassi “utiliza la marca Talleres para beneficio personal”.
“Hace tiempo que Talleres dejó de ser el club de la gente. La marca y los beneficios solo los recoge la familia Fassi”, se leía en un panfleto repartido en la protesta.
Además, los hinchas presentaron 16 preguntas sin respuesta dirigidas al presidente, entre ellas:
¿Por qué no se reforzó el equipo como se prometió?
¿Qué pasó con la venta de jugadores? ¿Dónde fue ese dinero?
¿Por qué se reformó el estatuto a espaldas del socio?
La protesta no fue un hecho aislado. Es la continuidad de un creciente clima de ruptura entre la dirigencia y la masa societaria, que siente que ya no tiene voz en la vida del club. La apertura del entrenamiento a los socios fue vista como un intento desesperado por contener el malestar.
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Tevez: “El equipo tocó fondo”
Por su parte, Carlos Tevez, entrenador del primer equipo, rompió el silencio tras los rumores de su posible renuncia y dejó frases contundentes:
“Este equipo tocó fondo. Fue el peor partido desde que estoy. Pero no voy a abandonar. No vine a pasar el tiempo, vine a trabajar. Estoy preocupado, pero ocupado”, aseguró tras la derrota por 3-0 ante Atlético Tucumán.
En medio de la tensión, el “Apache” salió a bancar la parada, descartó conflictos con Fassi y confirmó que seguirá al frente del plantel.
Sin embargo, el equipo suma solo 3 victorias en los últimos 22 partidos y se juega la permanencia en las próximas 10 fechas. La situación deportiva es tan frágil como el vínculo institucional.
Lo que está en juego no es solo la categoría. Hinchas, socios y voces históricas del club aseguran que Talleres dejó de ser un club social y deportivo para convertirse en una empresa manejada por una familia, con decisiones cerradas y sin participación genuina.
“El club fue secuestrado”, dicen. Y exigen no solo resultados, sino transparencia, humildad y un cambio profundo.
El domingo, Talleres recibe a Deportivo Riestra en el Kempes. Pero el verdadero partido ya empezó. Y no se juega solo en la cancha.
