
Dean Funes vivió una noche inolvidable en la segunda jornada del Festival del Padre, donde la música y la tradición se fusionaron para ofrecer un espectáculo único a los asistentes. La velada comenzó con un show romántico protagonizado por Bruno y Paolo Ragone, junto a Franco Favini, con Destino San Javier, quienes conquistaron a las mujeres presentes con un repertorio renovado y una interacción especial con el público. Los artistas no solo se bajaron del escenario para cantar junto a los asistentes, sino que también incluyeron coreografías que encendieron los ánimos de los espectadores.
La jornada finalizó con la vibrante energía de Paquito Ocaño, el «rey de la bailanta», quien cerró la noche con sus característicos ritmos chamameceros, generando una gran conexión con el público de Dean Funes. Guitarreros, Los del Portezuelo y el humor de Camilo Nicolás también brillaron en el escenario, aportando una dosis de diversidad y entretenimiento que mantuvo a la audiencia cautiva.
La tradicional jineteada, uno de los momentos más esperados de la fiesta, también estuvo presente, deslumbrando a los asistentes con la destreza de los jinetes. Mientras tanto, en los ranchos, miles de personas aprovecharon la oportunidad para recorrer y realizar compras, destacándose el sándwich de vacío como uno de los platos más sabrosos de la noche. Las comidas tradicionales, como el locro y la humita, se agotaron rápidamente, mostrando el entusiasmo del público por disfrutar de los sabores típicos de la región.
El Festival del Padre en Dean Funes sigue consolidándose como un evento clave en el calendario cultural de la provincia, combinando música, gastronomía y tradiciones de una manera única y especial.
