
Las tropas ucranianas continúan su incursión en el territorio ruso de Kursk. Obligó a Rusia a retirar parte de sus fuerzas invasoras de Ucrania. Se trata de la mayor incursión extranjera en territorio ruso desde la Segunda Guerra Mundial.
Ucrania declaró el martes que no desea anexionarse ningún territorio tomado durante la operación militar que sus tropas lanzaron hace una semana en la región rusa de Kursk y aseguró que esta cesará si Moscú acepta una «paz justa». Mientras tanto las fuerzas rusas afirmaron que habían «desbaratado los intentos ucranianos de penetrar profundamente» en esta región fronteriza, escenario desde el 6 de agosto del ataque más importante de un Ejército extranjero en suelo ruso desde la Segunda Guerra Mundial. Unas 121 mil personas ya fueron evacuadas de Kursk.
Rusia está retirando algunas de sus fuerzas militares de Ucrania para responder a la incursión ucraniana en la región de Kursk, la primera señal de que la ofensiva sin precedentes de Kiev está obligando a Moscú a reajustar su fuerza de invasión.
Dos años y medio después de la invasión rusa y diez años después de la intervención militar del Kremlin para apoyar a sus Estados clientes separatistas en el este de Ucrania, haber logrado llevar la guerra a territorio ruso fue un momento importante para los ucranianos.
«Hemos capturado a más de 100 soldados rusos durante este periodo», agregó Zelenski en un mensaje publicado en redes sociales y en el que alude a un informe sobre la situación proporcionado por su comandante en jefe, Oleksandr Sirski.
«Estoy agradecido a todos los implicados. Esto acelerará el regreso a casa de nuestros chicos y chicas», afirmó el presidente ucraniano en su mensaje.
La región rusa de Belgorod, fronteriza con Ucrania, ha declarado la emergencia regional, ya que decenas de miles de rusos se han visto obligados a huir de sus hogares.
“La situación en nuestra región de Belgorod continúa siendo extremadamente difícil y tensa debido a los bombardeos de las fuerzas armadas ucranianas. Se destruyeron casas, civiles murieron y resultaron heridos”, escribió su gobernador Viacheslav Gladkov en Telegram.
